Los debates y resoluciones del II Encuentro Nacional de Entidades Negras -ENEN-, mostraron que en Brasil los negros sufren un proceso de exclusión centenario y que actualmente, ante las consecuencias de la globalización y del neoliberalismo, la situación de la población negra y pobre asume proporciones dramáticas.
Ocupamos los sectores en que las estadísticas demuestran el menor nivel de escolaridad, los más bajos rendimientos y el mayor índice de desempleo. La población negra está botada en las periferias de las ciudades, al margen del sistema social, económico y político, pese a ser la mayoría de la población brasileña.
La pirámide social coloca hombres y mujeres blancos en la cumbre y hombres y mujeres negros en la base. El racismo es así, una ideología que legitima la concentración de riqueza, la exclusión de la mayoría por medio de la mantenimiento de la injusticia social. En el Brasil este factor es aún más grave porque el país edificó un sistema capitalista sobre un sistema esclavista. Y es evidente que la ideolog¡a racista, gestada en el per¡odo de la esclavitud, pas¢ a ser legitimadora de la exclusi¢n social y racial promovida por el capitalismo y ahora radicalizada por el neoliberalismo.
El gobierno de Fernando Henrique Cardoso, al dar continuidad a la aplicaci¢n del proyecto neoliberal en nuestro pa¡s, iniciado en el gobierno de Collor, profundiz¢ las marcas sociales del racismo brasile_o. Las periferias, d¢nde habitan los negros, se transforman en basureros humanos en los cuales la poblaci¢n , principalmente la juventud negra, es diezmada por la violencia policial, social y racial.
Crece el desempleo particularmente entre los negros, contribuyendo al desmantelamiento del tejido social. Segon los oltimos datos oficiales, solamente el 33% de la poblaci¢n econ¢micamente activa (o sea, aquellos que trabajan o buscan trabajo) tiene puesto de trabajo asignado. Pasamos al trabajo informal sin ninguna garant¡a laboral. El precario sistema de atenci¢n social y poblico (salud, educaci¢n, seguridad y asistencia social, vivienda popular) es olvidado por la prioridad que da el gobierno al pago de la deuda poblica.
La reciente reforma de la seguridad social, impuesta por el gobierno, cambio la expresi¢n tiempo de servicio por tiempo de contribuci¢n para el beneficio de la jubilaci¢n. Esto significa que el 67% de la PEA (Poblaci¢n Econ¢micamente Activa), que no posee registro laboral, por tanto, no contribuye a la seguridad social, estar excluido de antemano del derecho a la jubilaci¢n -el futuro de gran parte de la poblaci¢n negra.
El desmonte del estado brasile_o, m s all de reventar el sistema de atenci¢n social, quita una de las pocas oportunidades de empleo que negros y negras ten¡an una vez que el ingreso en un empleo poblico es independiente de la selecci¢n visual. La industria se retrae y corta puestos. Epidemias y enfermedades como el dengue, SIDA, fiebre amarilla y tuberculosis, matan j¢venes y adultos negros que viven en condiciones precarias de higiene b sica y salud. El hambre afecta a 32 millones de brasile_os.
En el campo, apenas el 35% de la tierra agr¡cola brasile_a es aprovechada; los latifundistas y la derecha brasile_a resisten, inclusive armados, a cualquier propuesta de reforma agraria. Las comunidades negras rurales est n luchando para garantizar sus derechos constitucionales de propiedad de la tierra donde viven hace largos a_os.
En este escenario, el combate al racismo est asociado a la lucha contra el capitalismo. La democratizaci¢n del poder, la distribuci¢n de las rentas y la cuesti¢n de la tierra se torna ejes que deben orientar a nuestra movilizaci¢n y organizaci¢n. Es imposible pensar la superaci¢n del racismo sin que esas condiciones sean garantizadas para todos.
Superar el racismo implica, antes de todo, garantizar condiciones iguales y dignas de vida para todos, buscando superar las desigualdades de raza, clase, g’nero y orientaci¢n sexual. Implica redistribuci¢n radical de las riquezas y de los gastos poblicos para las pol¡ticas de atenci¢n a las demandas sociales. En una pol¡tica poblica que d’ prioridad a los sectores menos favorecidos, principalmente cuando sufren un alto grado de pobreza, de discriminaci¢n racial o de g’nero, en la perspectiva de llegar a la igualdad de condiciones sociales. Implica construir un proyecto pol¡tico en que la igualdad social y la pluralidad social sean los puntos centrales de este proyecto de transformaci¢n de la sociedad brasile_a. (Br/YZ/Po/Ra/mc) * El presente texto hace parte del Manifiesto emitido por el 2″ Encuentro Nacional de Entidades Negras del Brasil (R¡o de Janeiro, 8-11/10/99).
BRASIL O LA EXCLUSIÓN DEL NEGRO
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