Lima 29 de junio del 2000
Excelentísimos Señores
Lloyd Axworthy
César Gaviria
Miembros de la Misión de la Organización de los Estados Americanos
De nuestra consideración:
………..Vemos con interés las propuestas presentadas por vuestra Misión el día de ayer, en el sentido que plantea n un conjunto de puntos de interés común para ir hacia la recuperación de la institucionalidad en nuestro país, en consistencia con puntos expresados tanto en la parte considerativa como resolutiva de la Resolución 1753 de la OEA.
Sin embargo, ante la cuestión planteada por nuestros dirigentes sobre la ausencia en vuestras propuestas, de acciones dirigidas a eliminar todo menoscabo de la credibilidad del proceso electoral, señalado como preocupación de la Asamblea General de la OEA y expresado claramente en el cuarto considerando de la Resolución 1753, no hemos recibido ninguna respuesta que se corresponda con los principios fundamentales de la democracia y la salvaguarda de la voluntad popular.
Los informes de los observadores electorales nacionales e internacionales, y su posterior retiro para no convalidar fraude alguno en la segunda vuelta electoral, han mostrado claramente que el proceso en su conjunto viol¢ principios jur¡dicos y ‘ticos fundamentales de la democracia representativa. Desde el 28 de mayo, el actual gobierno, que dirigi¢ ese proceso electoral, ha persistido en acciones de la misma naturaleza, confirmando su conocido actuar en contra de dichos principios.
La severa crisis pol¡tica, que inici¢ el proceso de designaci¢n de vuestra Misi¢n, se origina, en esencia, en el reciente proceso electoral contrario a los aut’nticos fundamentos de la democracia como sistema que emana impecablemente de la voluntad popular, y de la democracia representativa como su sagrado instrumento. Por ello, es inadmisible que vuestra propuesta implique la aceptaci¢n de un proceso electoral de tal naturaleza y calidad, contrario a los propios principios inmanentes en la Carta de la Organizaci¢n de los Estados Americanos.
En tal situaci¢n, la restauraci¢n de la democracia en el Pero estar¡a viciada en su origen, al pretender institucionalizar el pa¡s, sin institucionalizar el origen fundamental de las instituciones que se originan en una elecci¢n y que le dan vida aut’ntica a la democracia representativa, como son la Presidencia y el Congreso de la Repoblica.
Para los partidos y movimientos pol¡ticos y para el pueblo peruano, requerir un nuevo y aut’ntico proceso electoral es una cuesti¢n de principios, de ‘tica pol¡tica y de dignidad nacional.
Por lo expuesto, las reformas institucionales no tienen verdadero sentido democr tico si no presuponen un proceso electoral impecable en el menor tiempo posible.
Sin embargo, no podemos dejar de mencionar que nuestra vocaci¢n democr tica, concordante con el inter’s superior de la Naci¢n, nos lleva a decidir nuestra participaci¢n en el proceso de recuperaci¢n institucional, de modo leal con la voluntad popular y vigilando el cumplimiento de los acuerdos por consensuar, en la forma que convendremos con vuestra Misi¢n.
As¡, el documento de Propuestas presentado por la Misi¢n requerir de un mejor desarrollo.
En tal sentido, estamos abiertos al di logo y a seguir trabajando por el bien del Pero, de la Democracia y del sistema interamericano.
Muy atentamente,
Alejandro Toledo
Pero Posible
