El presidente Chávez, acompañado por su esposa Marisabel Rodríguez, fue el primer mandatario en llegar a la República Oriental del Uruguay, con una comitiva conformada por el Ministro de Relaciones Exteriores, José Vicente Rangel e Ismael Eliézer Hurtado, Ministro de Defensa, entre otros. En la sede de la Asociación Latinoamericana de Integración (ALADI), Hugo Chávez, Presidente de la República Bolivariana de Venezuela, actual denominación luego del Referéndum donde fue aprobada la nueva Constitución el pasado 15 de diciembre, enunció a su llegada las primeras palabras ante un auditorio integrado por miembros de la misma asociación, diplomáticos y periodistas.
Hacia una integración continental
Con un tono enérgico y un discurso plagado de alusiones a Simón Bolívar y al escritor uruguayo Eduardo Galeano, la alocución de Chávez se centró en la integración de América Latina a la que definió como un ôtema esencial, obligante y existencialö, sintiéndose portavoz de la visi¢n continental y globalizadora que pregonaban los libertadores latinoamericanos, mencionando entre ellos a San Mart¡n, O’Higgins, Bol¡var y Artigas. Sobre este punto, indic¢ «Para no quedarnos s¢lo en las reflexiones del pasado, yo quiero, de una manera plantear ac la necesidad, en mi criterio, de retomar esa idea con audacia, y como una necesidad, o nosotros nos unimos pero de verdad, verdad, o el siglo XXI amenaza con ser peor que el siglo XX para nosotros los americanos, de esta parte de Am’rica».
El presidente venezolano, se_al¢ adem s que la integraci¢n se podr lograr plenamente cuando la voluntad pol¡tica est’ por encima de todos los escenarios. Indicando que la integraci¢n econ¢mica es un componente necesario, pero no suficiente para avanzar hacia la solidificaci¢n del proceso con miras a mejorar las condiciones de vida de los habitantes del continente latinoamericano.
En este sentido, Ch vez dijo «Venezuela abre sus puertas en su Constituci¢n a la celebraci¢n de pactos pol¡ticos o acuerdos pol¡ticos con cualquier repoblica o grupos de repoblicas de Am’rica Latina (…) No pueden quedarse en estos espacios, para regodearnos intelectualmente, o para dar discursos floridos en cumbres de presidentes (…) Yo creo que tenemos que enamorar a nuestros pueblos, enamorarlos de esta idea, hacerles sentir la necesidad de esta idea. Pero que sientan la necesidad de voluntad, de amor (…) Estamos ante el reto de enamorar a nuestros pueblos, de hablarle a nuestros pueblos, de irnos a la calle a verles el rostro, a sufrir con ellos su dolor, a cantar con ellos, a amar con ellos, a llorar con ellos, a las escuelas de esos ni_os de primaria, de esos muchachos de secundaria, en las universidades, con los campesinos, los militares, a darles un mensaje de amor. Enamoremos a nuestros pueblos».
El camino hacia una globalizaci¢n democr tica
Hugo Ch vez tambi’n se_al¢ que «la globalizaci¢n tiene que ser democr tica no tir nica». Resaltando que Latinoam’rica debe unirse para rechazar la imposici¢n de pol¡ticas por parte de otros pa¡ses, y agreg¢ «(…) para que todos juntos podamos decirle al mundo que somos un pueblo soberano, tenemos nuestras propias leyes, nosotros somos capaces de evaluarnos a nosotros mismos, no necesitamos polic¡as mundiales (…) Eso, nosotros, no lo podemos seguir aceptando el siglo que viene, esa es una de las cruces hist¢ricas del siglo que ya termin¢».
Cuesti¢n de soberan¡a
Uno de los temas m s controversiales de los oltimos meses, ha sido el rechazo contundente, aludiendo cuestiones de soberan¡a, por parte del presidente venezolano ante las reiteradas peticiones por parte de Estados Unidos de sobrevolar el espacio a’reo venezolano para perseguir aviones del narcotr fico. Ch vez se_al¢ a informativos.net que «Cuando nosotros hablamos de soberan¡a para decirles a nuestros amigos de Washington, que no podemos permitir que sus aviones vuelen sobre nuestro territorio persiguiendo aviones sospechosos de cargar droga, es porque al mismo tiempo estamos poniendo a la orden no s¢lo de Washington, tambi’n de Bogot , tambi’n de Puerto Pr¡ncipe, tambi’n de Santo Domingo, tambi’n de Montevideo, tambi’n de Brasilia nuestra fuerza a’rea, nuestros radares, nuestro conocimiento de nuestro territorio, de nuestra realidad, para luchar por agua, por mar, por tierra, por r¡os, por lagos y por aire, contra el delito del narcotr fico (…) «Vamos a hacer un sistema de defensa conjunto, pero cada quien en su espacio».
«Adecentar los medios de comunicaci¢n»
Con respecto a la libertad de expresi¢n Ch vez indic¢ a Informativos.net que «se debe hacer un buen uso de la libertad de expresi¢n, que hay que darla pedag¢gicamente, ‘ticamente, es decir, si circulan falsedades pues uno est obligado a escoger la versi¢n, a defender la verdad, y a llamar a la reflexi¢n a aquellos que de manera casi permanente dise_an campa_as de manipulaci¢n que corren libremente a trav’s de los medios de comunicaci¢n venezolanos y por extensi¢n el mundo entero. A veces por cambiar una letra se cambia toda una expresi¢n, se descontextualiza una expresi¢n y eso refleja grandes mentiras, grandes distorsiones (…) yo abogo por la libertad de expresi¢n, luchamos por ella, creemos en ella, en la libertad de pensamiento, de cr¡tica, por m s dura que sea, bienvenida siempre, hay que quitarle mucho de cinismo. En Venezuela tambi’n lo estamos haciendo, es una batalla tambi’n, es una batalla por adecentar el uso y el buen uso de los medios de comunicaci¢n (…)».
Hacia la estabilizaci¢n del precio del crudo
Con respecto a la necesidad de estabilizar los precios del barril de petr¢leo, el Presidente Hugo Ch vez, indic¢ «hemos estado proponiendo a los pa¡ses de la OPEP y M’xico la necesidad para establecer mecanismos de estabilizaci¢n de precios del barril de petr¢leo, desde el a_o pasado. Establecer un techo para todos los pa¡ses, tanto productores como consumidores para que podamos elaborar nuestro presupuesto y no estemos sujetos a estos cambios hacia arriba o hacia abajo». Adem s se_al¢ a Informativos.net que «el precio del barril lo llevamos, producto de esa estrategia concertada, de 8 a casi 16 d¢lares el barril, el promedio del a_o 99».
Ch vez y el caso Quinteros
El presidente venezolano se mostr¢ interesado en el esclarecimiento del caso de la maestra uruguaya Elena Quinteros, que en octubre de 1976, durante la dictadura uruguaya que se instaur¢ desde 1973 hasta 1985, fue detenida en la Embajada de Venezuela por militares uruguayos, que desencaden¢ en la ruptura de las relaciones diplom ticas entre Venezuela y Uruguay desde 1976 hasta 1985. Hugo Ch vez se comprometi¢ a recibir a Mar¡a Almeida de Quinteros, madre de la desaparecida, e investigar en la canciller¡a venezolana toda la informaci¢n relacionada con este hecho.
Venezuela: Transici¢n pac¡fica
El presidente Hugo Ch vez indic¢ que el proceso paulatino de empobrecimiento de la mayor¡a de la poblaci¢n y la mala distribuci¢n de las riquezas, lo llev¢ a protagonizar, junto a un grupo de militares, el intento fallido de golpe de estado el 4 de febrero de 1992 para derrocar el gobierno del ex Presidente Carlos Andr’s P’rez.
Hugo Ch vez Fr¡as, l¡der del Movimiento V Repoblica (MVR), llega al poder luego de las elecciones celebradas en Venezuela en diciembre de 1998 y tras ser juramentado, convoca un Consejo de Ministros para decretar el llamado a referendo, paso inicial para conformar la V Repoblica. Durante su primer a_o de gobierno cumpli¢ con su promesa electoral: abolir el viejo orden pol¡tico. Los partidos tradicionales, AD (Acci¢n Democr tica) y COPEI (Partido Socialcristiano) quedaron desmembrados y sin ninguna posibilidad de intervenir en la arena pol¡tica, elimin¢ el Congreso, intervino la Corte Suprema de Justicia, nombr¢ nuevos actores en esas instituciones y otras como la Fiscal¡a, Procuradur¡a, Tribunal Supremo, Consejo Nacional Electoral, que comparten su ideolog¡a pol¡tica. Durante 1999 el presidente venezolano realiz¢ tres consultas populares: el refer’ndum del 4 de abril, la elecci¢n de 131 miembros de la Asamblea Nacional Constituyente y la aprobaci¢n de la Constituci¢n Bolivariana.
La Asamblea Nacional Constituyente, cre¢ la Comisi¢n Legislativa Nacional, el 22 de diciembre de 1999, mejor conocida como Congresillo, en efecto es un «congresillo», con id’nticas competencias, un cuerpo legislativo sustituto que tiene amplias facultades, pero integrado por 21 miembros, todos electos con el m’todo del «dedo». Fue uno de los actos m s importantes de la Asamblea Nacional Constituyente, pues signific¢ la muerte de las dos C maras del Congreso, entre otras medidas para el R’gimen de Transici¢n, que concluir con las megaelecciones del 28 de mayo pr¢ximo.
28 de mayo: Megaelecciones
En las elecciones del 28 de mayo, donde -segon la nueva Constituci¢n- votar n los militares por primera vez en la historia venezolana. Los ciudadanos tendr n la oportunidad de elegir y relegitimar unos cinco mil representantes. De los 23 millones de habitantes, votar n 11 millones aproximadamente y deber n escoger un nuevo presidente por seis a_os, 166 parlamentarios nacionales, 223 diputados regionales, 23 gobernadores y 333 alcaldes. Adem s de cientos de concejales y miembros de las juntas electorales.
En este proceso electoral se presentar n alrededor de 200 mil candidatos, lo cual depender de las alianzas que se conformen tanto en el chavismo como en el arco opositor. Por el momento, se han oficializado las candidaturas de los opositores Antonio Ledezma, alcalde de Caracas, y Claudio Ferm¡n, ambos ex miembros del desmembrado partido de Acci¢n Democr tica (AD). Segon sondeos de opini¢n existe un 70% de intenci¢n de voto para el Presidente Ch vez, m s all de las tensiones dentro del Movimiento V Repoblica y las denuncias de corrupci¢n y tr fico de influencias que fueron introducidas en la Fiscal¡a General.
El panorama actual y el escenario a futuro se presenta desolador. Una crisis econ¢mica y social impresionante, con unos niveles de desempleo que alcanza el 18,4 %- tomando en cuenta que el a_o pasado perdieron sus puestos de trabajo 540.000 personas- la pobreza se ubica en 80%; las inversiones extranjeras cayeron un 73% en 1999 de 4.425 mil millones de d¢lares a 1.200 mil millones de d¢lares, segon datos de la CEPAL (Centro de Estudios para Am’rica Latina); una inseguridad que llega a niveles intolerables -en enero se registraron en Caracas m s de 8600 casos de delitos de diversa ¡ndole- aunado a la tragedia que generaron las inundaciones de diciembre que afectaron mayormente al Estado Vargas.
Es evidente que el Presidente Ch vez o el pr¢ximo presidente de la Repoblica Bolivariana de Venezuela enfrenta un gran desaf¡o.
De nuestros enviados especiales a Uruguay
Alberto Bastia
Claudia Louza
