Dos mil campesinos de diferentes organizaciones civiles, políticas y religiosas de la zona norte de Chiapas, que trabajan en el cultivo del café, piden al gobierno estatal que termine la represión y las violaciones de sus derechos.
También más de 3000 pequeños productores de café realizaron una marcha por las principales calles de sus comunidades, para denunciar su incorformidad por el precio del café, grano básico de la economía de esta zona, manipulados por los compradores intermediarios.
La marcha fue reprimida violentamente, por elementos de la policía de Seguridad Pública, quienes lanzaron bombas lacrimógenas, golpearon con palos a la gente, entre las que se encontraban mujeres y niños, y dispararon al aire. Un policía resultó muerto y varios manifestantes heridos.
Los campesinos acusados de organizar y encabezar la manifestación tienen ordenes de aprehensión y se les culpa de la muerte del policía.
Representantes de los caficultores piden al Procurador de General del Estado que asuma la responsabilidad de investigar los hechos sucedidos y que castigue y expulse a los elementos de Seguridad Poblica que violan sus derechos humanos, del mismo modo exigen que se busque un precio justo para sus productos. (Mx/QR/Po/Cs-Vi/Dh/mc)
CHIAPAS: UNA MANIFESTACIÓN QUE COMO SIEMPRE TERMINÓ EN SANGRE
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