Volvamos a aquella fatídica mañana, Allende, a quien cariñosamente le decían ôel Chichoö, les dijo a sus amigos (GAP) que el lugar era una ratonera (La Moneda) que no había salida, pero ôpolíticamente tenemos que levantar una bandera, señalar una lección y un caminoö, les indicó el entonces Presidente. El mismo Allende, recorrió cada uno de los puestos de combate del Palacio de Gobierno, él también entró en combate y, cuando el GAP intentó ponerlo a resguardo, rechazó a los insultos el cometido, estaba dispuesto, cómo ya lo había expresado, a dar la vida por Chile.
La Moneda fue bombardeada, Allende, según dice la historia, decidió poner fin a su vida. Aquellos defensores de la constitución (GAP) cuentan que tras el bombardeo una camilla se vio salir de Palacio, era transportada por militares y bomberos, una manta cubría el cuerpo, por debajo de la misma, salían unos zapatos que les eran conocidos, los del Chicho.
El Golpe había triunfado, y era festejado y saludado por los conspiradores de siempre.
«El golpe de estado en Chile, fue casi perfecto», indicaba el informe escrito por el Teniente Coronel de la Infanter¡a de Marina estadounidense, Patrick Ryan, quien calific¢ a la jornada del 11 como «el d¡a del destino» de Chile y «nuestro d¡a D».
Veamos ahora que dec¡an los actores de la ‘poca. Los testimonios fueron tomados por la televisi¢n espa_ola el 23 de septiembre del a_o 1973 y reproducidos la noche del domingo 10 por el programa argentino PuntoDoc/2.
«Las Juntas desde un principio manifest¢ su deseo de que en ningon momento se pueda pensar que este movimiento militar iba a ser un movimiento retr¢grado donde los obreros perdieran sus conquistas».
¨Cu ndo cree usted que podr haber elecciones otra vez?
«Su pregunta es un poco dif¡cil, yo le podr¡a decir a usted lo siguiente: habr elecciones cuando el pa¡s haya retornado a la tranquilidad, cuando veamos que el c ncer marxista est aplacado, est superada esta etapa y cuando ya el pa¡s este recuperado integralmente en todos sus aspectos».
Ambas expresiones fueron formuladas por Augusto Pinochet.
Pasemos a otro testimonio.
«Nosotros tenemos el convencimiento de que la llamada v¡a chilena de construcci¢n del socialismo estaba rotundamente fracasada. En estas circunstancias, pensamos que la acci¢n de las Fuerzas Armadas, simplemente, se anticip¢ a ese riesgo para salvar al pa¡s de caer en una guerra civil o en una tiran¡a comunista»
«El cuerpo de Carabineros de Chile, al actuar como lo han hecho, han procedido con patriotismo y desinter’s».
Tales expresiones no salieron de boca de un militar sino de quien , muchos a_os despu’s, -exactamente en 1990- ocup¢ la presidencia de la naci¢n, una vez «recuperada la democracia», Patricio Aylwin.
Paradojas del destino, ahora est candidateado para el Premio Nobel de la Paz.
El Estadio Nacional (estadio de fotbol) fue convertido en un gran campo de detenci¢n y tortura, all¡ estuvieron alojados unos 65000 prisioneros del r’gimen.
La televisi¢n espa_ola, registr¢ im genes en del interior del estadio.
«Hay torturados con yazag n (veneno utilizado por el r’gimen pinochetista) est haciendo mucho fr¡o y tenemos poca protecci¢n de ropa y pocas comodidades», dec¡a uno de los prisioneros.
Otra de las im genes capt¢ un interrogatorio.
«Militar: si’ntese (le dice a un joven detenido). +Usted no es militante de ningon partido de izquierda, me dice?
Joven: No soy militante de ningon partido, no de izquierda ni de derecha Militar: Si usted es sorprendido en alguna actividad de tipo pol¡tico, como agitador o activista, usted va a ser detenido y esto que usted va a firmar ahora va a ser una agravante para usted. Tiene que pensar muy bien lo que est firmando, en este momento.
Joven: A claro, o sea, incluso asistiendo a concentraciones de cualquier partido.
Militar: Nada, ninguna cosa, nada de actividad pol¡tica, de ningon tipo. Joven: L¢gico, s¡».
La dictadura que sumi¢ a Chile en el m s sangriento terrorismo de estado, segon las cifras oficiales, dej¢ un saldo de 3197 ejecutados y m s de 1100 desaparecidos.
Veintisiete a_os despu’s, son muchos los chilenos que no se resignan a vivir bajo el imperio de la impunidad. Por ello, el domingo 10, marcharon por las alamedas y dejaron sus ofrendas florales al Chicho y a los detenidos desaparecidos, en sus respectivos monumentos.
En un discurso, Viviana D¡az, Presidenta de la Agrupaci¢n de Familiares de Detenidos Desaparecidos, se_al¢: «Estamos dispuestas a enfrentar este nuevo desaf¡o: Pinochet debe ser sometido a proceso, Chile lo necesita como naci¢n para recobrar su prestigio ante la comunidad internacional que sigue atenta y observante si Chile cumplir su compromiso».
Un nuevo 11 de septiembre, vive la sociedad chilena, el imperativo moral, es la justicia, porque como ya dec¡a Walter Benjamin, «tampoco los muertos estar n seguros ante el enemigo cuando este venza. Y este enemigo no ha cesado de vencer».
Alberto Bastia
M¢nica Escayola
Corresponsales Informativos.Net en Am’rica Latina
