«Todavía no creo que solo pueda ver a mi niño en un pedazo de cartón», dijo la abuela de Harold, al recibir una vela y un ramo de flores en el inicio de la Semana por la Paz. Harold fue uno de los niños muertos en el poblado colombiano de Pueblo Rico, bajo acción del ejército colombiano.
Precisamente es en Pueblo Rico donde comenzó este domingo la Semana por la Paz, una iniciativa de 150 organizaciones civiles agrupadas en el Mandato Ciudadano por la Paz. Los visitantes desplegaron un cartel en la plaza con los nombres de 500 personas que murieron de manera violenta este año.
Las habitantes firmaron el Manifiesto 2000 por una Cultura de Paz. Al mismo tiempo tomó fuerza la exigencia de la sociedad civil de Colombia para que el Estado y los grupos armados respeten la vida de los niños y niñas. Además surgió la exigencia para que se firme un principio de distinción entre combatientes y no combatientes.
Para este lunes se programó también un gran acto por la Paz en Villavicencia. La jornada terminar el domingo 10 de septiembre, con una marcha ciudadana para exigir acuerdos humanitarias y el respeto a la poblaci¢n civil. (Co/QR/Po-Ong/Gp-Dh-Am/pt).
Ana Luc¡a Gonz lez
