(…) Para evitar la distorsión de los hechos y la manipulación de las informaciones en que se especializan los voceros del oviedismo haré en este punto un sucinto relato de lo acontecido, la noche de la víspera y las primeras horas de esta madrugada.
Siendo aproximadamente las 20 horas el ministro de defensa nacional informó oficialmente que se iniciaron movilizaciones en las unidades militares a raíz de que la 1¦ División de Caballería habría sido tomada por insurrectos adeptos al ex general Oviedo.
A las 21 horas, aproximadamente, se constata que la guardia del cuartel general de la primera división de caballería fue copada por un grupo de oficiales en actividad y en situación de retiro acompañado de políticos y parlamentarios identificados con el movimiento UNASE. Simultáneamente, en esa misma hora, un reducido contingente de oficiales retirados y en servicio activo de la policía nacional procedieron a tomar la Comandancia del Cuartel Central de la Policía y una unidad militar(…) con asiento en Cerrito Villa Ayes, desplaz¢ sus medios con destino al parlamento nacional. Empleando un grupo de siete tanques blindados para luego efectuar disparos intimidatorios contra e edificio del Congreso, un verdadero s¡mbolo de resistencia al autoritarismo durante los memorables d¡as del marzo paraguayo.
Aproximadamente a las 23:45, la Infanter¡a de Marina de la Armada paraguaya cubre la plaza ubicada en medio del Congreso y del Cuartel Central de Polic¡a obligando a las fuerzas sublevadas a replegarse.
A la 1 de la ma_ana el Ministro del Interior informa que se restableci¢ el orden en las dependencias policiales. Veinte minutos despu’s, se firma el decreto declarando Estado de excepci¢n que deb¡a ser ratificado por el Congreso, como efectivamente ocurri¢ en la tarde de hoy.
A ra¡z de estos sucesos, se encuentran actualmente arrestados, en diferentes unidades castrenses, 17 oficiales activos, 3 oficiales en situaci¢n de retiro y 24 suboficiales m s algunos civiles y parlamentarios involucrados en los hechos. tambi’n est n detenidos 18 oficiales y suboficiales de la Polic¡a Nacional.
Esta es una lecci¢n contundente para quienes viven de contramano a la historia y todav¡a aspiran retrotraeremos a las oprobiosas ‘pocas del oscurantismo, del terror y de la humillaci¢n; porque en el Paraguay de hoy ya no quedan espacios para las dictaduras ni para iluminados, ni para mesi nicos. Este es un Paraguay renacido que cree en la paz activa, en el di logo fruct¡fero y en la discrepancia civilizada.
Nuestra firme determinaci¢n constituye una clara advertencia de que el ofrecimiento de reconciliaci¢n nacional no debe confundirse con posibilidad alguna de conceder cartas de impunidad a los delincuentes ni con pactos que puedan desmeritar la lucha de nuestro pueblo, ni traicionar la memoria de nuestros m rtires.
Hemos declarado el estado de Excepci¢n no para desatar una caza de brujas sino para traer paz y tranquilidad a la sociedad y la necesaria seguridad para que sigan trabajando y estudiando sin sobresaltos ni temores nuestros hijos y nuestros trabajadores.
Desde los d¡as iniciales de este gobierno de unidad nacional hab¡amos obtenido la premisa de «justicia s¡ venganza no» y, seguimos aferrados a ella en coherencia con la vieja ense_anza del maestro y m rtir Luis Mar¡a Arga_a «de la ley a la ley, por el camino de la ley». Pero con esa misma convicci¢n, nos reafirmamos en que seremos implacables con los criminales con los irredentos enemigos de la democracia y con los retr¢grados fan ticos del terrorismo administrado desde el estado.
Para tener ‘xito en este emprendimiento es imprescindible realizar una acci¢n conjunta, respetuosa y equilibrada entre los poderes del estado.
El nuevo orden mundial ya no admite los autoritarismos en ninguna forma(…)
(…) Esta situaci¢n deben entender y asimilar aquellos que todav¡a creen que es posible llegar al poder por el inescrupuloso camino de la conspiraci¢n y la destrucci¢n de las instituciones de la repoblica.
En esta coyuntura ingrata, hemos consolidado el estado de derecho con mano firme y autoridad moral. Pero lo m s importante y fundamental de este hecho es que a pesar de las dificultades econ¢micas y sociales por las que atraviesa nuestro pa¡s el pueblo sigue confiando en la democracia como la herramienta m s eficaz para alcanzar la estabilidad pol¡tica, el desarrollo tecnol¢gico y el crecimiento econ¢mico en condiciones de equidad.
Esta nueva encrucijada hist¢rica nos se encuentra nuevamente unidos, obreros, sindicalistas, empresarios, pastores de la iglesia, a la clase pol¡tica nacional y al gobierno de unidad nacional, lo que viene a demostrarnos que es posible construir consensos cuando est n en juego los grandes intereses patri¢ticos y el futuro de la naci¢n.
Como lo venimos haciendo en todas nuestras declaraciones, el pacto social es una urgencia impostergable para lo que hoy, m s que nunca, apelo a la conciencia de la clase pol¡tica democr tica y a las organizaciones populares y ciudadanas para reconstruir la unidad nacional.
Nuestro compromiso democr tico, entonces, es categ¢rico; la concertaci¢n para el bienestar, la firmeza en el poder y la vigilia permanente para garantizar la libertad.
Honor al indomable pueblo paraguayo, gratitud a la comunidad internacional. Viva el Paraguay.
