Desde lo ético, no podemos subestimar el hecho inexorable de ejercer de ejercer la función pública que se me ha encomendado, alentando los valores morales y los principios del derecho, con nuestra práctica política.
Por lo tanto, este juramento solemne, realizado ante ustedes, exige renovar mi esfuerzo e imaginación para hacer que la convivencia política en nuestro país se ajuste a criterios nacionales y al imperativo ético de no utilizar la confianza popular y su anhelo de bienestar como recurso de nuestras condiciones políticas.(aplausos, ovación durante 5 segundos).
Esas consideraciones nos hacen dimensionar la necesidad de reconstruir la política con ética y racionalidad.
Las exigencias del momento histórico y el ejercicio del liderazgo responsable nos imponen la obligación de realizar desde la Vicepresidencia todo lo que se requiera para hacer del Paraguay una sociedad en la que el poder público este comprometido a que se realice lo que necesita nuestro pueblo.
La _and’ paraguayo haisha jaipot ha _aicotev’ (Lo que nosotros los paraguayos queremos y necesitamos) y no lo que desean (ovaci¢n, aplausos por unos 30 segundos) y no lo que desean circunstancialmente los gobernantes de turno.
En este sentido entendemos al mandato popular del 13 de agosto, comprendemos el sentimiento incansable de ese colectivo de mujeres y hombres, pueblo paraguayo que desafi¢ y que quiere ser tambi’n ciudadan¡a.
El Paraguay no tiene la esperanza cansada, el pueblo paraguayo particip¢ en las ultimas elecciones para demandar la realizaci¢n de los cambios que permitan el mejoramiento de nuestras condiciones de vida.
Interpretamos el voto del pueblo, expresi¢n y sentimiento de voz justiciera que reclama pol¡ticas motivadas socialmente y reivindica para si el derecho a la ciudadan¡a pol¡tica y a la ciudadan¡a social.
Es por ello que estamos dispuestos a exigir el proceso gubernativo aumente sus virtudes y disminuya sus defectos.
Cuando decimos hay que rectificar rumbos no nos alienta la intenci¢n de obstruir o dificultar el trabajo del gobierno, sino por el contrario nos conduce la intenci¢n de ofrecer sugerencias superadoras de pol¡ticas poblicas y objetivos de gesti¢n que demostr¢ ser suficientes para responder la problem tica nacional (aplausos) de tal manera, de tal manera cuando acertemos nuestras inquietudes y puntos vista no lo haremos desde la actitud dogm tica y soberbia que elimina las posibilidades del di logo y del entendimiento superior.
Traeremos nuestras propuestas con la intenci¢n de estimular la discusi¢n en seno del gobierno para hacer de esta, de una acci¢n firme y consensuada, pueda direccionar el esfuerzo poblico y privado hacia las metas del desarrollo social.
Seremos instigadores de la voluntad reformista del proceso pol¡tico, facilitaremos todas las pol¡ticas poblicas que prioricen la cuesti¢n social e impongan una administraci¢n poblica racional y austera (aplausos).
Crearemos las condiciones pol¡ticas para la ejecuci¢n del programa de gobierno al se_or presidente, doctor Luis Gonz lez Macchi, a quien le fuera entregado el 14 de julio de 1999, de tal manera propiciaremos la reforma del Estado atribuy’ndole a esta el prop¢sito y la finalidad de profundizar la democracia, consolidar la econom¡a libre de mercado y el establecimiento de los mecanismos de equidad y compensaci¢n social. (aplausos).
Pondremos todo nuestro esfuerzo en la construcci¢n de un modelo de desarrollo extravertido, sensible a las exigencias de la globalizaci¢n y compatibles con la pretensi¢n de integraci¢n regional.
Creemos en la sociedad abierta, respetuosa de la libertad y de las preferencias personales, propiciadoras de la igualdad y oportunidades, respetuosa de la necesidad de conservar el medio ambiente, compatible con los principios de la solidaridad humana y progresivamente superadora de las desigualdades sociales sin llegar la diversidad cultural y pol¡tica (aplausos, ovaci¢n).
Nuestro comportamiento tendr un prop¢sito de apuntalar el desarrollo y la vigorizaci¢n de nuestro proceso de institucionalizaci¢n.
Postulamos la vigencia de lo institucional, no como actitud electoral oportunista, sino como el camino inevitable que deben andar los pueblos en el proceso de la construcci¢n de sociedades pol¡ticamente libres, econ¢micamente progresistas y socialmente justas.
Por lo tanto, especial atenci¢n le dedicaremos a las acciones que crean las condiciones pol¡ticas facilitadoras del fortalecimiento institucional y de aquellas que hagan posible que el derecho y la justicia se conviertan en bienes comunes accesibles a todos los paraguayos (aplausos y ovaci¢n, 20 segundos).
Estamos predispuestos y comprometidos a contribuir por la estabilidad pol¡tica e institucional de la Repoblica.
Seremos propiciadores del di logo y del acuerdo, pondremos la voluntad firme de acabar con la intolerancia y las persecuciones, somos acreedores del resto emancipador que conjuga el pueblo paraguayo en su anhelo infatigable de sentirse y de ser libre y digno (aplausos, ovaci¢n, 10 segundos).
Se_or Presidente de la Repoblica, y queridos compatriotas: el destino de nuestra democracia est a creencia que todos nosotros tengamos en nuestra historia y en la determinaci¢n imperecedera de nuestra lucha por ser reconocidos como naci¢n y ciudadan¡a.
De all¡ la importancia de encontrar la voluntad y la decisi¢n de todas las mujeres y hombres en la creaci¢n del Paraguay democr tico, moderno y social.
Muchas gracias a todos y que Dios bendiga al Paraguay».
M¢nica Escayola
Corresponsal Informativos,Net en Am’rica Latina
