El comunicado del Ministro del Interior británico, indicando que el exdictador Augusto Pinochet «no está en estos momentos en condiciones de someterse a juicio», provocó euforia entre sus partidarios e indignación entre los familiares de sus víctimas.
Tras 15 meses de detención en Londres, el exdictador podría quedar en libertad y ser enviado a su país dentro de pocos días. De esa manera evadiría un juicio en España, donde el juez Baltasar Garzón le requería para responder por los cargos de terrorismo, genocidio y tortura.
El anuncio oficial fue un sorpresa. Todo indicaba que el Ministro Jack Straw no tomaría una decisión antes de la fecha prevista para la segunda vuelta electoral en Chile.
El próximo domingo, el electorado chileno deberá definirse entre Ricardo Lagos, coalición de centro izquierda, y Joaquín Lavín, derecha, virtualmente empatados en los comicios de diciembre pasado.
Los Gobiernos de Chile y de España fueron informados de la posición adoptada por el Ministerio del interior brit nico. Tienen un plazo de 7 d¡as para presentar alegaciones.
Sin embargo, ni Espa_a ni ninguno de los pa¡ses que en su d¡a solicitaron la extradici¢n de Pinochet recibir n el informe m’dico que se considera «confidencial». En ese sentido, toda oposici¢n a la decisi¢n de Straw es una oposici¢n «a ciegas», y por ello altamente inviable. Algunos medios calificaron el plazo de 7 d¡as para presentar apelaciones, como un acto de cortes¡a carente de efectos pr cticos.
Amnist¡a Internacional calific¢ la decisi¢n del Ministro brit nico, como «precipitada y confusa», y no descarta intentar acciones contra Pinochet ante los propios tribunales ingleses.
El portavoz de Amnist¡a Internacional, el Abogado Andy McEntee, record¢ que la legislaci¢n brit nica solo reconoce inmunidad a los acusados que no tienen capacidad mental para comprender la envergadura de los cargos.
La exprimera Ministra Margaret Thatcher, amiga y defensora del exdictador, celebr¢ el comunicado oficial y dijo que confiaba en el Ministro Straw a quien calific¢ como «un hombre muy justo.» Thatcher siempre record¢ que Pinochet dio valiosos datos al Reino Unido sobre las fuerzas argentinas durante la Guerra de las Malvinas en 1982.
Mientras tanto en Chile, el Canciller Juan Gabriel Vald’s, ley¢ un comunicado ante la prensa indicando que su gobierno ya estaba notificado de la decisi¢n del Ministro brit nico. Vald’s elogi¢ lo que calific¢ de «seriedad» con la que Londres actu¢ en este delicado tema.
Los comandos electorales de Lagos y de Llav¡n, en tanto, consideraban con urgencia la forma de afrontar el tema en las horas que restan de campa_a. Saben que un m¡nimo error, puede desequilibrar en uno u otro sentido el virtual empate entre ambos candidatos. (Cl/QR/Au-Pf-Po/Pl-Dh-Ir/pt).
EL DICTADOR VUELVE A CHILE
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