A medio día de ayer jueves, miles de indígenas presentes en Quito en reclamo de la renuncia del presidente Jamil Mahuad decidieron cercar el Parlamento Nacional.
Ante esto, los policías y militares se apresuraron a fortalecer su presencia en el sector y ampliaron su resguardo al Palacio de Justicia, Contraloría General del Estado, Tribunal Constitucional y algunos ministerios aledaños. Como si tratase de una verdadera guerra, los militares tendieron cercas de alambres de púas, carros antimotines y algunas tanquetas. Al menos en este momento hay mas de mil policías y militares fuertemente armados cuidando el Parlamento.
Corrió el rumor de que en a primeras horas de la tarde los indígenas intentarían tomar completamente la sede del Parlamento. Los militares y policías han dicho de que eso no lo permitirán jamás. Esto hizo pensar a muchos sectores de que es muy probable un derramamiento de sangre.
Miguel Lluco, dirigente indígena y exdiputado por este sector, dijo que sería muy lamentable que los uniformados derramen sangre del pueblo, en lugar de apoyar al movimiento que quiere la salida de un Presidente que ha saqueado al pa¡s en beneficio de los grandes banqueros.
La tensi¢n subi¢ de golpe cuando dos helic¢pteros armados pertenecientes al ej’rcito y uno de la polic¡a iniciaron su vuelo rasante por sobre los edificios cercanos al Parlamento y al parque del Arbolito, sitio en donde se encuentra otra gran cantidad de ind¡genas.
Miguel Lluco pidi¢ a la comunidad internacional, a la Cruz Roja, a las embajadas de los pa¡ses amigos presentes en la capital ecuatoriana, a las organizaciones humanitarias, estar vigilantes y que se trasladen al Parlamento para que eviten que los uniformados inicien alguna acci¢n violenta contra los ind¡genas que est n completamente desarmados. (Ec/QR/Po-Pi-Mt/Pp-Cs/mc)
EL EJ+RCITO ECUATORIANO ACTUA COMO EN UNA VERDADERA SITUACIÓN DE GUERRA
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