A pesar de que el Episcopado mexicano lanza críticas al modelo neoliberal, aclara que la doctrina social de la Iglesia «no reprueba» la economía de mercado, pero si exige de ella respecto al hombre, a su dignidad y libertad, al destino universal de los bienes, al legítimo derecho a la propiedad, a la sana competencia y a la solidaridad.
La Conferencia del Episcopado Mexicano ha señalado que quienes han detentado el poder económico y político no han creado las condiciones adecuadas para superar la pobreza, la marginación y el olvido en que viven millones de mexicanos.
En México el tema de la vida digna tiene particular urgencia por la situación deplorable en que viven amplísimos sectores de la población urbana y rural. De hecho, los pobres son cada vez más numerosos, víctimas de determinadas políticas y de estructuras frecuentemente injustas.
Los obispos mexicanos subrayan que un modelo económico que sostiene al mercado como eje central del desarrollo de un país es irreal, inestable e inmoral.
Irreal porque no corrige por si mismo las grandes y desiguales concentraciones de riqueza que ‘l mismo fomenta. Inestable porque hace vulnerables a millones de personas. Inmoral porque genera de modo sistem tico la exclusi¢n y pobreza, atentando as¡ contra el derecho natural que tienen todos los seres humanos de vivir en condiciones dignas. (Mx/QR/Ig/Pp-Pe/mc)
EL EPISCOPADO MEXICANO SE DEFINE CON RESPECTO AL NEOLIBERALISMO: NI CONTIGO NI SIN T-
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