El ex embajador español en Guatemala, Máximo Cajal, acusó al gobierno de este país de no haber evitado la matanza en la embajada de España en la capital guatemalteca en enero de 1980. Cajal declaró ante el juez Guillermo Ruiz Polanco, en el proceso por delitos de genocidio, terrorismo de Estado y torturas contra varios ex presidentes y funcionarios guatemaltecos.
Cajal afirmó que personalmente había pedido al entonces canciller de Guatemala, Eduardo Castillo, que la policía no interviniera. Dijo que sin que nadie lo solicitara, la policía asaltó la delegación española. Se oyeron explosiones y se inició el fuego.
La causa en la que declaró Cajal, se inició con la denuncia de la Premio Nobel de la Paz, Rigoberta Menchú, cuyo padre, Vicente, falleció en el asalto policial a la embajada española.
Máximo Cajal es el único sobreviviente de la tragedia donde resultaron muertas 37 personas, en su mayoría indígenas que se habían encerrado en reclamo de sus derechos. El otro, Gregorio Yuja, un ind¡gena que fue ingresado en un hospital con quemaduras, fue secuestrado horas despu’s del suceso y asesinado.
Los letrados de la acusaci¢n, denunciaron que el 7 de abril pasado desapareci¢ en Guatemala la catedr tica de psicolog¡a Mayara Angelina Guti’rrez Hern ndez cuando se dirig¡a a la Universidad. En los a_os 80, tres de sus hermanos fueron secuestrados y est n desde entonces desaparecidos.
Los abogados indican que los aparatos represivos de entonces, nunca fueron desarticulados y son , probablemente, los causantes de este nuevo y reciente secuestro.
Por su parte, el Procurador de los Derechos Humanos de Guatemala, Eduardo Arango Escobar solicit¢ personarse como acusaci¢n popular en las actuaciones abiertas en la Audiencia Nacional Espa_ola. (Gt-Euro/QR/Ad-Au/Pl-Dh/ap)
EL EX EMBAJADOR ESPAÑOL EN GUATEMALA, MÁXIMO CAJAL, AFIRMA QUE PUDO EVITARSE LA MATANZA DE 1980
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