Un informe de la Comisión Europea para asuntos Sociales, basado en exámenes estadísticos de fin de año, concluye, alarmantemente, que si Europa no recibe en los próximos cinco años a 1 millón y medio de inmigrantes nuevos, el sistema de pensiones de los cesantes, desempleados y jubilados colapsará, sumiendo en la inmediata pobreza a decenas de millones de personas. Asegura que ese plazo es más corto tratándose de países como Alemania e Italia, que no registran crecimiento demográfico.
Es un tema que tiene que ver sin duda con los países del Sur o el llamado Tercer Mundo, que somos los que proveemos de mano de obra a los países desarrollados. El sistema económico y social impuesto por esos países a los nuestros genera millones de pobres y de excluidos de la economía, que como opción final tienen sólo la de la inmigración clandestina. No olvidemos que con Fujimori, cada dos minutos un peruano se escapa al extranjero, donde sea, con la idea de ganarse la vida en cualquier otra parte.
Los europeos no han sabido, empero, asimilar el cambio. Sus pol¡ticas de inmigraci¢n son cada vez m s restrictivas. Hasta hace un par de a_os pa¡ses como Alemania o Suiza eran particularmente permisivos con los inmigrantes, que llegaban en calidad de refugiados, pero ahora, presionados por sus clases pol¡ticas y sus gremios de trabajadores, se han vuelto muy restrictivos. El crecimiento de la ultraderecha xen¢foba en Austria, Italia, Suiza, Francia y Alemania es tambi’n presi¢n sobre los gobiernos para endurecer su acceso dentro de sus fronteras.
Pero en realidad esto no ser¡a sino un suicidio masivo. Para comenzar, el modo de vida, la vivienda, la necesidad del trabajo conjunto de la pareja, los mismos derechos de la mujer, el individualismo, etc. impulsan a los europeos a no casarse y a no tener hijos. Ese decrecimiento demogr fico s¢lo puede ser compensado por los hijos sobrantes del Tercer Mundo, que sigue experimentando el otro extremo: cinco hijos promedio por familia pero con una pobreza mucho mayor que hace 20 a_os.
Sin embargo, al impedir Europa el ingreso de migrantes, se cierra a s¡ misma la posibilidad de seguir manteniendo una poblaci¢n econ¢micamente activa superior a la pasiva, m xime si esta oltima, por el avance de la medicina, aumenta a extremos en los que es natural que haya cientos de miles de personas que superan los 100 a_os. En otras palabras, no hay suficientes trabajadores para mantener a los jubilados y sus dependientes.
Un examen profundo de esto puede cambiar la faz de la tierra en pocos decenios, haciendo desaparecer la distancia geogr fica-racial de la humanidad, y propagando el mestizaje en todos los confines del globo. Una aut’ntica globalizaci¢n.
