Autoridades de Polhó, cabecera del Municipio Autónomo San Pedro de Chenalhó en los Altos de Chiapas, se reunieron con el nuevo obispo de San Cristóbal de Las Casas, monseñor Felipe Arizmendi.
El encuentro tuvo lugar en la iglesia que se encuentra al interior de la comunidad, que desde 1997 es refugio de más de 20 mil desplazados a causa de acciones paramilitares que luchan contra los zapatistas.
El Obispo, Felipe Arizmendi, escuchó a los indígenas tzotziles que hicieron uso de la palabra poniendo énfasis en las causas de su lucha y en la situación que viven como refugiados lejos de sus tierras y de sus casas.
Algunos catequistas jesuitas, que se encuentran viviendo junto a los indígenas, relataron al Obispo que cuando hace dos años llegaron a Polhó venían con mucho miedo, pero que en seguida se dieron cuenta que la lucha zapatista es una lucha pacifica y que los desplazados merecen apoyo ya que el pasamontañas no es un símbolo de agresión, sino una identidad de lucha.
Las autoridades aut¢nomas tuvieron como onico y exclusivo discurso la lectura de una extensa lista de violaciones de los derechos humanos que, desde hace tres a_os, sufren sus comunidades.
Por su parte el Obispo Arizmendi, identific¢ el sufrimiento de Jesos con el de los desplazados y dijo que la Iglesia no es el gobierno, por lo tanto no tiene la capacidad de decidir o impedir las acciones del Ej’rcito o la Polic¡a, pero si tiene, concluy¢, la obligaci¢n de tratar de hacer algo por las v¡ctimas de la violencia. (Mx/QR/Po-Ig/Vi-Dh/mc)
EL NUEVO OBISPO DE CHIAPAS FELIPE ARIZMENDI ESUCHA A LOS INDÍGENAS TZOTZILES
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