La organización Comité Guatemala Nunca Más, conformada por representantes de la comunidad guatemalteca y representantes no guatemaltecos de organizaciones religiosas y de derechos humanos de San Francisco, California, EE.UU, se fundó por la profunda preocupación de sus miembros sobre el asesinato de Monseñor Juan Gerardi, y por las anomalías y entorpecimientos que han marcado la investigación de este horrendo crimen.
Creemos oportuno recordarle al Sr. Presidente de Guatemala, Alfonso Portillo, quien durante su campaña electoral prometiera resolver el nefasto asesinato de Monseñor Gerardi en un máximo de 180 días, que HOY SE CUMPLE DICHO PLAZO sin que todavía el crimen se haya resuelto. La impunidad que hoy por hoy continúa rampante y que durante tantas décadas ha retenido a Guatemala como un rehén, no se acaba con discursos electoreros ni con promesas demagógicas. La impunidad será derrotada cuando sean castigados por sus actos criminales aquellos que se esconden detrás del sangriento manto de la impunidad, incluyendo a quienes hoy ocupan posiciones de poder o viven y lucran cerca del mismo, a pesar de su responsabilidad en actos criminales.
Nos preocupa que el gobierno del Frente Republicano Guatemalteco (FRG), hasta el d¡a de hoy no haya hecho lo suficiente para crear un Estado de Derecho donde la ley se aplique de una forma indiscriminada. El peso de la ley no se puede aplicar onicamente a ciertos delincuentes, mientras que responsables de magnicidios o cr¡menes en contra de la humanidad, tales como el asesinato de Monse_or Gerardi, permanezcan exentos del rigor de la ley. La paz construida sobre estas bases es endeble y no puede durar. La democracia no puede establecerse donde exista un sistema judicial incapaz, t¡mido o coaccionado.
Adem s, el Sr. Presidente Portillo se comprometi¢ en su discurso de toma de posesi¢n a ordenar «… una investigaci¢n interna sobre las presuntas responsabilidades individuales de agentes del Estado en el execrable crimen del Obispo Juan Gerardi, crimen cuya impunidad es una verg_enza nacional», lo cual hasta la fecha tampoco ha cumplido. En su capacidad de Comandante General del Ej’rcito, el presidente tiene el poder constitucional de ordenar una investigaci¢n interna para determinar, por ejemplo, qu’ personas y qu’ veh¡culos del Estado Mayor Presidencial (EMP) participaron en el «operativo» que segon el sargento Jorge Aguilar Mart¡nez, testigo de la investigaci¢n, se mont¢ en los alrededores de la escena del crimen del Obispo Gerardi.
Los obst culos que han marcado la investigaci¢n desde su principio: amenazas contra jueces, testigos y fiscales, el exilio de algunos de ellos, nos hacen pensar que al igual que la administraci¢n anterior, el FRG no ve el resolver el caso Geradi como una de sus prioridades. Por otra parte, la actitud que la mayor¡a eferregista ha demostrado en el Congreso, al bloquear el establecimiento de una entidad encargada de impulsar y vigilar el cumplimiento de las recomendaciones de la Comisi¢n del Esclarecimiento Hist¢rico (CEH), la interpretamos como un boycot directo a los Acuerdos de Paz Firme y Duradera.
Los miembros del Comit’ Guatemala Nunca M s urgimos al Sr. Presidente de la Repoblica de Guatemala, a:
o Asumir su mandato constitucional como Comandante General de Las Fuerzas Armadas, ordenando de inmediato una investigaci¢n interna en el seno de la Instituci¢n Castrense; que aporte sus resultados al Ministerio Poblico para que el caso Gerardi pueda ser resuelto de manera transparente.
o Garantizar la seguridad f¡sica de todos aquellos involucrados en la investigaci¢n del caso Gerardi, incluyendo los familiares de los mismos; usar sus capacidades presidenciales para agilizar las investigaciones con apego a la ley y a un Estado de Derecho.
o Promover que su partido, el Frente Republicano Guatemalteco (FRG), empiece de inmediato a gestionar en el seno del Congreso de la Repoblica de Guatemala, leyes en favor de la reforma y modernizaci¢n de la administraci¢n de justicia, elaboradas en los mismos Acuerdos de Paz.
Sr. Presidente, usted todav¡a esta a tiempo de que sus palabras concuerden con sus acciones. Usted tiene la oportunidad hist¢rica de ser el presidente que termine desde la ra¡z con el sistema de impunidad, las leyes y penas selectivas y la pobre aplicaci¢n de la justicia, que hoy por hoy rigen en Guatemala e impiden la paz y la reconciliaci¢n. La democracia se construye con actos concretos y con la vigencia de leyes, el debido proceso y el respeto a los derechos humanos de todos los ciudadanos.
EL PRESIDENTE DE GUATEMALA ALFONSO PORTILLO, SE MARCÓ UN PLAZO DE 180 DÍAS PARA RESOLVER EL CASO DE ASESINATO DEL OBISPO
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