El funcionario detalló que se esperaba que para el presente año la inflación alcance al 4,6%, por encima del rango de meta de 2% a 4% fijado por la autoridad. No obstante aclaró que, excluyendo los efectos de perecibles y combustibles, el aumento de los precios sólo sería del 3,5%, lo que deja tranquila a la autoridad.
La modificación de las estimaciones, según Massad, obedece al nuevo escenario que atraviesa la economía chilena.
ôA principios de mayo pasado, cuando se publicó el primer informe de política monetaria, la información disponible mostraba que la actividad económica y el empleo se encontraban en una trayectoria de crecimiento; la expansión de los socios comerciales impulsaba las exportaciones; las expectativas privadas de crecimiento económico, así como la confianza de los consumidores, mejoraban paulatinamente y la inflación evolucionaba en forma estable. De hecho, el nivel del PIB en el último trimestre de 1999 había superado los más altos niveles del pasado, dejando atr s la recesi¢n en el mbito productivo», detall¢ Massad.
Al tiempo remarc¢ «que desde mayo hasta fines de agosto se acumul¢ evidencia de un menor dinamismo de la demanda interna, la que fue inclinando negativamente el balance de riesgos inflacionarios y que finalmente llev¢ al Banco Central a reducir su tasa de inter’s de pol¡tica monetaria en 50 puntos base en su reuni¢n del 28 de agosto oltimo. La informaci¢n que recibimos a fines de agosto era lo suficientemente fuerte como para no demorar una decisi¢n al respecto».
Advirti¢ que «los elementos de incertidumbre son mayores que en el pasado, y la pol¡tica monetaria deber administrarse con la flexibilidad necesaria para preservar un ambiente de inflaci¢n baja y estable, pilar indispensable del progreso econ¢mico de todos los chilenos». Asimismo, remarc¢ que «la amenaza de un repunte duradero de la inflaci¢n como consecuencia de una r pida recuperaci¢n de la demanda interna o un precio del petr¢leo m s elevado, se compensa con los riesgos negativos de una prolongaci¢n del menor dinamismo de la demanda interna y una disminuci¢n m s r pida de lo previsto del crecimiento de la econom¡a mundial».
Massad detall¢ que en los pr¢ximos meses continuar¡an con la «tarea de simplificar procedimientos, flexibilizar regulaciones, y facilitar la mayor internacionalizaci¢n de nuestro sistema financiero. As¡ mismo, pondremos ‘nfasis en la modernizaci¢n de nuestros sistemas de pagos. Tambi’n buscaremos introducir en el sistema financiero normas que impulsen y mejoren no s¢lo los actuales mecanismos crediticios, sino tambi’n aquellos que den cabida creciente a formas de financiamiento, como la securitizaci¢n y el capital de riesgo, m s vinculadas a las necesidades de la modernizaci¢n de nuestra econom¡a».
M¢nica Escayola
Corresponsal Informativos.Net en Am’rica Latina
