El ex banquero ecuatoriano, Fernando Aspiazu, dueño del quebrado Banco del Progreso, fue sentenciado a nueve años de carcel, por haber retenido 4 millones de dolares pertenecientes a la empresas estatal petrolera, Petrocomercial.
Aspiazu debía a Petrocomercial por el combustible que consumía su empresa electrica, Emelec, ubicada en la ciudad de Guayaquil, puerto principal y capital económica del país.
Un comunicado emitido por Petrocomercial señala que «es la primera vez que se juzga a una persona que ha atentado directamente contra los intereses de la sociedad ecuatoriana y que ha manejado su poder económico y político para perjudicar al estado».
Fernando Aspiazu declaró que había entregado 3 millones de dolares para la campaña electoral del expresidente Jamil Mahuad, asimismo, es acusado de haberse quedado con unos 1.200 millones de dólares pertenecientes a los más de 700 mil depositantes en su banco. (Ec/LY-Yz/Pf/Pl-Ppc/mc)
