El primer aniversario de la toma de posesión del Presidente Luis González Macchi se caracterizó por protestas masivas mientras el mandatario luchaba por estabilizar su gobierno.
González Macchi asumió el cargo tras la renuncia del presidente Raúl Cubas Grau, a raíz del asesinato del vicepresidente Luis María Argaña, y su posterior exilio, al igual que su mentor, el general Lino César Oviedo.
Desde que González Macchi, en ese entonces presidente del Senado, juramentó el 28 de marzo de 1999, Paraguay se ha mantenido al borde de un colapso político. La investigación sobre el asesinato de Argaña continúa, pero observadores dicen que algunos cambios positivos han ocurrido en la lucha por la democracia en el país.
«Por primera vez en toda la transición democrática, hace un año desapareció cualquier amenaza militar a la transición», manifestó el sociólogo y experto militar Carlos Martini. «Y por primera vez en la historia del país, las protestas ciudadanas obligaron a un cambio de gobierno».
Paraguay volvi¢ a la democracia en 1989. Desde el a_o pasado, los paraguayos se han vuelto m s cr¡ticos al gobierno. «Los ciudadanos han cambiado tremendamente, pero el gobierno no tuvo en cuenta lo que ocurri¢» en marzo pasado, manifest¢ el sacerdote jesuita, Francisco Oliva. «Ha continuado actuando como sus predecesores».
El 27 de marzo, campesinos y trabajadores protestaron en las afueras del Congreso por segunda vez en menos de un mes, demandando una reforma agraria «integral» y la suspensi¢n de las privatizaciones planeadas.
La protesta fue organizada por la Mesa Coordinadora de Organizaciones Campesinas y el Frente Sindical y Social, que incluye sindicatos de empleados poblicos. Al menos dos manifestantes resultaron gravemente heridos y una decena golpeados.
Uno de los heridos recibi¢ un disparo en la cabeza cuando la Policia trat¢ de dispersar a 15,000 manifestantes de una carretera internacional durante la marcha hacia Asunci¢n.
Gonz lez Macchi prometi¢ US$230 millones en ayuda gubernamental para los agricultores en los pr¢ximos tres a_os, pero los manifestantes demandaron una reforma agraria y subsidios estatales, as¡ como un precio m¡nimo para el algod¢n, algo que el gobierno no estaba preparado a garantizar.
Luego de la violenta represi¢n, los representantes de los grupos de campesinos y de trabajadores suspendieron las negociaciones con el gobierno. Dirigentes de las organizaciones demandaron la renuncia del ministro del Interior Walter Bower, responsabiliz ndolo por la acci¢n policial y la muerte de cuatro campesinos el a_o pasado.
El 28 de marzo, el gobierno anunci¢ que hab¡a llegado a un acuerdo con los manifestantes. «El gobierno se comprometi¢ a liberar $12.5 millones en inversiones y proseguir con otros programas para reforzar el sector agr¡cola», afirm¢ el dirigente Tom s Zayas.
El acuerdo incluye $6 millones en ayuda alimentaria para 30,000 familias y $2.5 millones para comprar tierras agr¡colas, agreg¢. Ministros del gobierno tambi’n aceptaron garantizar t¡tulos de propiedad a campesinos sin tierras en las 170,000 Ha que hab¡an estado ocupando en diversos puntos del pa¡s. Los l¡deres de la protesta estiman que el paquete de ayuda totalizar $62 millones para el 2003.
A mediados de marzo, unos 30,000 campesinos marcharon hacia Asunci¢n para demandar un mejor acceso al cr’dito y asistencia t’cnica. Mons. Jorge Livieres Banks, obispo cat¢lico de Encarnaci¢n y presidente de la Conferencia Episcopal Paraguaya, demand¢ «una profunda revisi¢n de los planes, acciones y recursos estatales para reactivar la econom¡a», as¡ como esfuerzos para terminar con la corrupci¢n.
La red de abogados democr ticos de Oliva organiz¢ el 24 de marzo una conmemoraci¢n por el aniversario del asesinato de siete estudiantes durante las protestas que se produjeron el a_o pasado luego de la muerte de Arga_a. Unas 25,000 personas se reunieron en las afueras del Congreso, donde los oradores lamentaron «la falta de gobierno» y demandaron terminar con la impunidad y la corrupci¢n.
Cuando Gonz lez Macchi hizo una inesperada aparici¢n, la multitud le grit¢ que se fuera y le lanzaron palos y piedras. El presidente respondi¢ que «esta plaza tambi’n es m¡a, tengo el derecho de estar aqu¡, y tengo el derecho de expresar mis sentimientos al igual que ustedes. En marzo yo estaba aqu¡ luchando por la democracia junto con mi esposa y mis hijos. Al igual que ustedes, yo tambi’n quiero un pa¡s mejor para vivir».
Oliva dijo al presidente que los manifestantes quer¡an que el gobierno cumpliera con los compromisos hechos a los campesinos y trabajadores. «No siga enga_ando a la gente con promesas que no puede cumplir», manifest¢ Oliva. «Queremos una verdadera reforma del Estado, independiente de intereses electorales y partidarios».
La respuesta de la multitud a Gonz lez Macchi aument¢ la preocupaci¢n internacional de que Paraguay se encuentra al borde de un caos pol¡tico. El presidente no dio importancia a las preocupaciones, diciendo que Paraguay tiene muy poco en comon con Ecuador, donde las protestas populares obligaron a renunciar al presidente Jamil Mahuad en enero. «Esas cosas no est n ocurriendo aqu¡».
Cuando Gonz lez Macchi asumi¢ el cargo, recibi¢ el s¢lido respaldo de su agrupaci¢n, el Partido Colorado, y form¢ un gobierno de unidad nacional con los dos principales partidos de oposici¢n, el Partido Liberal Radical Aut’ntico (PLRA) y el Partido Encuentro Nacional (PEN). En febrero, sin embargo, el PLRA se retir¢ de la coalici¢n.
Las promesas incumplidas de Gonz lez Macchi para terminar con la corrupci¢n, impunidad y violencia han generado creciente descontento popular. El respeto al aparato judicial tambi’n se ha erosionado, y el Congreso est cada vez m s dividido, con ningon bloque lo bastante fuerte para aprobar leyes importantes.
El 4 de abril, el auditor nacional Daniel Fretes Ventre y varios familiares fueron acusados de 19 cargos incluyendo soborno, falsificaci¢n, extorsi¢n, evasi¢n de impuestos y conspiraci¢n. Fretes Ventre, el zar anticorrupci¢n oficial, al parecer lav¢ dinero y chantaje¢ a funcionarios involucrados en casos que eran investigados por su oficina.
En reciente encuesta nacional, 74% de los entrevistados respondieron estar descontentos con el gobierno, mientras que 53.7% afirmaron que el ganador de las elecciones a la vicepresidencia que se realizar n en agosto deber¡a convertirse en presidente. S¢lo 1% de los encuestados manifest¢ que la situaci¢n era buena.
El fracaso en llevar a los asesinos de Arga_a a la justicia continoa siendo motivo de irritaci¢n popular. La investigaci¢n ha avanzado a paso de tortuga, debido en parte a presiones pol¡ticas. El proceso se ha centrado en tres sospechosos, uno encarcelado en Paraguay y dos en Argentina, quienes esperan la extradici¢n.
Los tres son acusados de ser los autores materiales del crimen, mientras que los jueces y la Polic¡a Nacional parecen considerar que los autores intelectuales ser¡an Oviedo, el ex parlamentario Conrado Pappalardo y sus aliados pol¡ticos.
El hijo de Arga_a, F’lix Arga_a, actual alcalde de Asunci¢n, gan¢ las elecciones primarias del Partido Colorado realizadas el 9 de abril para elegir al candidato vicepresidencial para las elecciones de agosto. Sus seguidores dicen que ser¡a capaz de mantener a los militares en los cuarteles y a Oviedo fuera del poder.
Arga_a quiere que la ley cambie para que el vicepresidente pueda asumir la presidencia del Congreso, como en Argentina. Tambi’n quisiera que todas las elecciones se realizaran simult neamente, para ahorrar recursos del gobierno.
«La econom¡a se ha deteriorado, los problemas sociales han aumentado», observ¢ Arga_a. «Pregunten a cualquier paraguayo, y le dir lo mismo». (Py/YZ/Au-Po/Cs/ap)
GONZALEZ MACCHI: PROTESTAS MASIVAS A UN AÑO DE MANDATO
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