Aunque un adagio dice que «la voz del pueblo es la voz de Dios», la misma Iglesia Católica hondureña no está de acuerdo con esto. En todo caso deja de lado un pedido popular y se pone al lado del gobierno y de los empresarios.
Y es que este próximo 4 de septiembre, las tres principales centrales obreras anunciaron una paralización nacional de actividades para exigir mejores salarios para todos. El arzobispo de Tegucigalpa, Oscar Andrés Rodríguez, dijo este domingo que el pedido de los 600 mil trabajadores está fuera de contexto ya que el país está en crisis y que lo mejor era orar.
Los sindicalistas dijeron que aunque muchos de ellos son católicos, la sopa no se hace con oraciones. Los obreros señalaron que unos 100 mil campesinos plegarán al paro y bloquearán los puentes y carreteras. Por su parte los empresarios amenazaron con despedir de sus puestos de trabajo a quienes paralicen sus actividades.
La petición de los trabajadores es el aumento de 67 dólares para todos quienes ganen hasta 195 d¢lares al mes. Los empresarios y el gobierno no quieren subirles ni un centavo y se_alan que aon tienen deudas por los da_os producidos por el hurac n Mitch en 1998. De cada 100 hondure_os 85 son pobres, el desempleo es del 40% y el salario promedio es de 90 d¢lares. (Hn/YU/Ig-Po/CS/mc)
