No basta sólo decir que se es decente. Debe existir consonancia entre lo dicho y lo actuado. Máxime si se trata de un funcionario de Estado.
Como si se tratara de una pieza teatral, dos actos componen la misma.
El primero se refiere a la honestidad. Se declama y debe condecirse con los hechos. Se alza el telón. Aparece Rosa Graciela Castagnola de Fernández Meijide, Ministra de Desarrollo Social, toma asiento y es el centro de atención. Luego, ingresa su cuñado, Angel Tonietto û uno de los triunviros interventores del PAMI (la obra social de jubilados y pensionados) û y a pocos metros lo hace Juana, hermana de la funcionaria.
Juana Castagnola es propietaria de dos residencias terapéuticas, donde se atienden discapacitados, que figuran en el listado de prestadores de servicios en el PAMI.
Si de por sí un tufillo a corrupción se huele, otro hecho agrava la situación.
Doscientos doce hogares y clínicas esperan ser recategorizados para obtener un mejor ingreso por las prestaciones otorgadas. Tan s¢lo a doce se le aprobaron dichos pedidos. Justamente los dos establecimientos m’dicos de la se_ora Juana Castagnola figuran en ese privilegiado listado. Vaya suerte. Esa recategorizaci¢n, como si de un hotel de tres estrellas se elevara a uno de cuatro, le signific¢ a la cu_ada de la Ministra una cifra cercana a los diez mil d¢lares.
Todo lo narrado en este peque_o acto de corruptela fue publicado por el semanario Veintid¢s. Ofuscado, De la Roa se comunic¢ con Cecilia Felgueras quien integra, junto a Horacio Rodr¡guez Larreta y Tonietto, el tr¡o que interviene el PAMI. Un testigo de la conversaci¢n telef¢nica relat¢ que Felgueras desconoc¡a que la esposa de Tonietto fuera prestadora de la obra social de los pensionados, expresando que beneficiar a un familiar «est mal» agregando «si se cometi¢ alguna irregularidad, pedir’ instrucciones para tomar las medidas del caso».
Algunos deslices ha cometido el guionista de la pieza teatral. Debi¢ no haber incluido a Tonietto por sus lazos afectivos con Juana. Cuando Rosa Castagnola de Fern ndez Meijide se enter¢ que participar¡a en este espect culo, debi¢ haberle propuesto a su hermana, Juana, que se alejara del ambiente terap’utico. S¢lo para evitar futuras jaquecas. Felgueras, recibi¢ el gui¢n muy sobre la fecha del estreno, y no tuvo el suficiente tiempo como para averiguar qui’nes ser¡an sus compa_eros de escena.
A pocas horas de haberse descubierto este enredo, que no es de comedia, a su regreso de Canad Angel Tonietto present¢ su renuncia.
El segundo acto de esta puesta tiene un esp¡ritu epistolar.
Dos personajes dominan la escena: Mart¡n Balza, ex jefe del Ej’rcito, y alguien que no precisa presentaciones, Jorge Rafael Videla. Irrumpen asimismo, el abogado Ricardo Monner Sans, el juez Adolfo Bagnasco, la se_ora Hebe de Bonafini, la subsecretaria de Derechos Humanos – Diana Conti – Federico Polak (ex vocero de Alfons¡n, hoy asesor de De la Roa) y el historiador Osvaldo Bayer. Las comunicaciones epistolares pueden ser: cartas de amor, cartas de lectores, cartas de recomendaci¢n, cartas de reconocimiento, entre otras.
Este sentimiento, el reconocimiento, fue el que movi¢ a Balza para escribirle a su colega de armas, Videla, el 26 de mayo de 1989 una emocionada esquela. La fecha lo ameritaba, un nuevo aniversario de la creaci¢n del Ej’rcito argentino inspir¢ a Balza para agradecerle «a quien tanto diera por el engrandecimiento y profesionalizaci¢n de la Instituci¢n que con tanto cari_o hemos abrazado». El ex jefe del Ej’rcito, no satisfecho con aquella misiva, y acerc ndose a una fiesta tan cara a la cristiandad, como es la Navidad, el 20 de diciembre de 1989 afirm¢ que «los tiempos de la historia han comenzado a reubicar los hechos, iluminando la verdad que algunos intentaron colocar bajo un cono de sombra tan falso como poco cre¡ble», finaliza la misiva resaltando «el brillo de una gesta heroica que empieza a adquirir su real dimensi¢n a pesar de las falacias, debe ser interpretado con la Fe y Esperanza del que contempla un nuevo amanecer nuevo amanecer». La «gesta heroica», a la que se refer¡a Balza, era la dictadura, el «nuevo amanecer», los indultos que Menen decretar¡a un a_o despu’s.
Monner Sans le pidi¢ a Baganasco que cite a Balza y que lo investigue por apolog¡a del crimen y encubrimiento y lo caree con Videla. Este oltimo cumple un arresto domiciliario por estar incurso en la apropiaci¢n de ni_os durante su gobierno.
Mart¡n Balza, esbozando su defensa, espet¢: «Si hubiera reparado a qui’n iban dirigidas, no las hubiera firmado».
La titular de la Asociaci¢n Madres de Plaza de Mayo, Bonafini, lac¢nicamente dirigi’ndose a los espectadores asever¢: «no hizo otra cosa que elogiar a un igual, a un camarada, porque los dos son lo mismo. Se trata de un asesino que elogia a otro asesino».
Diana Conti, despreocup ndose por lo expresado en esas cartas, ya que son sentimientos privados, destac¢ que lo medular es lo que opina Balza sobre el terrorismo de Estado. La funcionaria se plant¢ y dijo: «Las Fuerzas Armadas est n integradas por seres humanos que sienten y opinan diferente entre s¡ y que son parte de la estructura jur¡dica argentina, por lo que no hay que generar m s fisuras, ya que, de esta forma, no se van a encontrar soluciones definitivas».
Polak, trajo a escena la opini¢n de Alfons¡n sintetiz ndola as¡: «la transformaci¢n del Ej’rcito con Balza es m s importante que dos cartas». Por oltimo, Osvaldo Bayer, muy cansado se refiri¢ a las misivas de esta manera: «demuestran su actitud moral frente a la vida. La culpa no la tiene ‘l, sino los dos gobiernos anteriores, ya que ninguno hizo una buena investigaci¢n en el Ej’rcito y se limitaron a poner un componedor como Balza».
Los dos actos de la pieza teatral hab¡an concluido. Lo que se ha presenciado, mejor dicho, le¡do, no es una representaci¢n esc’nica. Es parte de la realidad pol¡tica argentina.
El leit motiv de la campa_a electoral de la Alianza fue la transparencia y la honestidad que se le imprimir¡a a su gobierno. Que se terminar¡a con el nepotismo, tan caracter¡stico durante el gobierno de Carlos Menem. Que acabar¡an con la corrupci¢n. El nepotismo y el tr fico de influencias continoa. ¨Haberlo nombrado a Tonietto como interventor de la obra social de los jubilados, en tanto su esposa es prestataria de la misma, es un acto de transparencia y honestidad pol¡tica?
El ex general Balza, cuando estuvo al frente de la jefatura del Estado Mayor del Ej’rcito, pretendi¢, mediante un mea culpa, proclamar el aporte a la democracia que hab¡a encarado el Ej’rcito bajo su conducci¢n. Fue construy’ndose una imagen, en tanto, militar «democr tico» y «respetuoso de los derechos humanos».
Balza puede sostener que las Fuerzas Armadas tuvieron responsabilidad en los secuestros, desapariciones y apropiaci¢n de menores por su cabal conocimiento de lo ocurrido. Otro detalle que debemos remarcar es que las confesiones del ex general pueden efectuarse, s¢lo porque se encuentra amparado bajo el paraguas de las leyes de impunidad (Punto Final y Obediencia Debida). El que se haya hecho poblica la correspondencia de Balza a Videla no hace otra cosa que, tal como lo expresa una consigna coreada por algunos organismos de derechos humanos: «no hubo errores, no hubo excesos, son todos asesinos los milicos del Proceso».
Alberto Bastia
Jefe Corresponsal¡as Informativos.Net en Am’rica Latina
