Los disturbios del jueves pasado en la Cárcel Modelo de Bogotá, que dejaron un saldo de 32 presos asesinados, pusieron sobre el tapete, de nuevo, la infernal situación de las cárceles colombianas.
Después de un allanamiento, la Policía encontró fusiles, escopetas, pistolas, granadas y explosivos. También se descubrió una red de delincuentes comunes que extorsionaban a los comerciantes desde la cárcel, haciéndose pasar por guerrilleros. Se encontró también que muchos de los presos tenían celdas de lujo en las que tenían sauna, gimnasio y teléfono.
Los presos de la Cárcel Modelo firmaron un acuerdo de paz el 29 de febrero. Sin embargo, la situación en esta cárcel es insostenible. Con una capacidad para 2 mil 800 presos, tiene más de 5 mil en condiciones de hacinamiento. Cerca del 60% son sindicados que pueden pasar hasta 10 años en la cárcel antes de que sean acusados. Muchos son inocentes.
Según Alberto Caycedo, ex asesor del Instituto Nacional Penitenciario y Carcelario, los disturbios del jueves ocasionaron la polarizaci¢n entre los presos guerrilleros y los presos paramilitares. Los presos que no pertenecen a ningon bando quedaron regados y sin posibilidades de organizarse.
A estos presos, dice Caycedo, es a quienes peor les va. Los guerrilleros y paramilitares tienen el apoyo de sus compa_eros. Pero para los dem s, tener derecho a una celda, a servicios poblicos, a las visitas de los abogados y a la tranquilidad, cuesta alrededor de 500 d¢lares. Si no los pagan, tienen que dormir en las escaleras.
Tambi’n denunci¢ que hay secuestros dentro de la misma c rcel. Si los presos no tienen dinero, los meten a un hueco hasta que la familia pague. (Co/QR/Ci/Cs/pt).
Ana Luc¡a Gonz lez
INFERNAL SITUACIÓN EN LAS CÁRCELES COLOMBIANAS
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