VOLUNTAD ELECTORAL
La Constitución de la Nación Argentina, en su art. 75 inciso 21, dentro del Capítulo IV (Atribuciones del Congreso), establece: ôAdmitir o desechar los motivos de dimisión del presidente o vicepresidente de la República; y declarar el caso de proceder a nueva elecciónö. Este texto no es un dato menor, ya que en las primeras horas de la semana en vigencia la dirigencia política parlamentaria se enfrascó en la discusión sobre cuál sería el mecanismo para el tratamiento de la renuncia de -lvarez. Había dos posiciones muy claras. Por una parte, muchos se inclinaban a que fuera la Asamblea Legislativa (ambas Cámaras en sesión plenaria conjunta) la que debatiera la aceptación o el rechazo. En la vereda de enfrente se plantaron quienes sostenían que debía discutirse en forma separada por los plenarios de las Cámaras Alta y Baja, respectivamente.
Finalmente, esta última fue la posición victoriosa. El argumento que triunfó es el referido a que la renuncia se oficializ¢ ante la C mara de Senadores, de la cual -lvarez era su presidente nato por disposici¢n constitucional. De tal manera, este mi’rcoles 11 de octubre, los senadores nacionales realizar n la sesi¢n para debatir la cuesti¢n; y en forma inmediata ser¡a girada a la C mara de Diputados para su aceptaci¢n definitiva.
El camino parece sencillo, ya que se cuenta con la voluntad pol¡tica de todos los partidos para no «embarrar el campo de juego», teniendo en cuenta que la dimisi¢n es de car cter indeclinable. Es m s, la C mara Joven podr¡a convocar a sesi¢n especial este mi’rcoles 11 para no dilatar el tema mucho m s all de lo recomendable, aunque la Presidencia de la C mara de Diputados no inform¢ oficialmente al respecto, cuando lleg¢ el momento del cierre del presente.
Pero algunos legisladores opositores no perder n la oportunidad de cobrarse algunas facturas, cuestionando con severidad la actitud del ahora ex vicepresidente. Tal el caso del diputado nacional peronista, Eduardo Rom n Di Cola, quien anticip¢ su posici¢n en di logo con los periodistas acreditados en el Parlamernto Nacional. El legislador de la provincia de C¢rdoba sostuvo que propondr que la C mara de Diputados se oponga a la renuncia del Lic. -lvarez ya que «su dimisi¢n se origin¢ por diferencias internas en el gobierno de la Alianza, lo que de ninguna manera puede anteponerse a la vigencia de la voluntad electoral». Tambi’n cuestion¢ al primer mandatario se_alando que «Fernando De la Roa realiz¢ modificaciones de gabinete sin cambiar ni los funcionarios ni las pol¡ticas, pensando m s en la interna de la Alianza que en lo que le reclama la sociedad. Privilegi¢ a Alberto Flamarique (ex Ministro de Trabajo y ex Secretario General de Presidencia), y sostiene a Fernando de Santiba_es (Titular de la Secretar¡a de Informaciones del Estado), ambos sospechados en el esc ndalo por los sobornos en el Senado».
«-lvarez no puede abandonar el Gobierno como un marido que, enga_ado por su mujer, abandona su matrimonio», ejemplific¢ Di Cola, agregando que «‘l es vicepresidente porque el conjunto de la sociedad le otorg¢ una responsabilidad y un lugar en el poder, y debemos resistir su renuncia para impedir que su actitud defraude a la gente».
Sin detenerse en su arremetida, el representante de C¢rdoba expres¢: «-lvarez acept¢ leyes de aumento impositivo y de reducci¢n de salarios; y si tiene diferencias con el manejo de la corrupci¢n en el Senado, del que es principal responsable, o con la marcha de la econom¡a, que las exprese y las defienda desde el lugar que pidi¢ y consigui¢ con el voto popular».
Para finalizar, el diputado Eduardo Di Cola sentenci¢ que » la presencia del Lic. -lvarez en la vicepresidencia es la onica representaci¢n v lida de una de las dos partes de la Alianza que fue elegida para ejercer el poder. Entonces, si el Congreso acepta esta irresponsable actitud, estaremos privando al Gobierno de legitimidad popular y quedar al borde la ingobernabilidad».
Cabe acotar que esta posici¢n extrema presentada por el legislador cordob’s no contar con el respaldo del resto de la bancada peronista, y mucho menos por las autoridades de su bloque. Pero cierto es que a la hora de acaparar la atenci¢n popular, una gran mayor¡a de pol¡ticos en la Argentina s¢lo necesitan cubrir sus cuerpos con algunas lentejuelas y plumas para concretar sus sue_os de grandes vedettes.
Daniel Eduardo Raddi
Corresponsal Informativos.Net para Latinoam’rica
