Tras 9 años de pleito judicial, la Suprema Corte de Justicia condenó al Ministerio del Interior a indemnizar al productor rural, Artigas Almandoz. La decisión reconoce los daños sufridos y las pérdidas de los 17 años en los que su tambo permaneció confiscado por la dictadura cívico-militar uruguaya.
Almandoz fue detenido, acusado de pertenecer al Movimiento de Liberación Nacional, Tupamaros, y sus bienes fueron entregados al Servicio de Veterinaria y Remonta del Ejército. El hecho se produjo después de que la policía confiscara las propiedades de Almadoz a comienzos de 1974.
Después de varias apelaciones, la Suprema Corte sentenció que «lo que procede legal y razonablemente es restituir lo que le fue retenido, incautado o confiscado sin legitimidad». Además, decidió «darle los frutos naturales que debió percibir y no percibió».
El Poder Ejecutivo devolvió a Almandoz el «botín de guerra» de los dictadores, en 1991, pero no se le recompensó por las pérdidas de 17 años. Según estimaron ingenieros agr¢nomos y tamberos consultados, durante ese per¡odo el tambo pod¡a haber producido 25 millones de litros de leche. (Uy/QR/Pno/Pl/ap)
LA CORTE SUPREMA DE JUSTICIA URUGUAYA DEVUELVE A ARTIGAS ALMANZOR EL » BOT-N DE GUERRA DE LOS DICTADORES»
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