La Fiscalía General de El Salvador no reabrirá el caso del asesinato de los seis sacerdotes jesuitas y dos de su colaboradoras por falta de pruebas.
Armando Equizábal, jefe de la unidad que investiga el caso, dijo que contienen relatos y no pruebas, y que la Fiscalía necesita al menos un mínimo de pruebas para comenzar la investigación.
Los sacerdotes fueron ejecutados el 16 de noviembre de 1989 por el comando contrainsurgente Atlacatl, adiestrado por Estados Unidos. El presidente Alfredo Cristiani atribuyó el asesinato al grupo guerrillero Farabundo Martí, pero esto fue desmentido. Nueve militares fueron culpados, pero un juez absolvió a siete de ellos. Los otros dos fueron amparados por la amnistía general decretada en 1992.
El Instituto de Derechos Humanos de la Compañía de Jesús, quien pidió reabrir el caso, cuestionó que se delegara la investigación a Eguizábal, quien ha aceptado tener una estrecha amistad con el general Juan Rafael Bustillo. Bustillo es uno de los implicados en el asesinato. (Sv/QR-CN/Mt-Au-Ig/Dh/alg-mc)
LA FISCALIA GENERAL DE EL SALVADOR NO REABRIR- EL CASO DE LOS SEIS JESUITAS POR FALTA DE PRUEBAS
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