La Iglesia Católica chilena inició su colaboración aportando datos para encontrar a los miles de desaparecidos políticos ocurridos durante la dictadura del general Augusto Pinochet.
La Iglesia entregó a las Fuerzas Armadas los datos que podrían aportar en el esclarecimiento y pidió a la sociedad chilena a hacer lo mismo ya que sólo se cuenta con seis meses, tiempo en el cual habrá una especie de amnistía para los involucrados en estos crímenes.
Los sacerdotes católicos recibirán de los fieles o no fieles las confesiones y ellos a su vez entregarán los datos a los militares, sin revelar el nombre del informante. Este procedimiento se ampara en el llamado «secreto profesional» promulgada hoy y no tiene nada que ver con el secreto de confesión.
Si el secreto se rompiera y se diera a conocer la identidad del informante, entonces el que receptó la información puede ser enjuiciado y sentenciado a la cárcel y a fuertes multas.
Un sector de la Iglesia Católica creó inmediatamente, despu’s del golpe de Estado militar de 1973, un comit’ ecum’nico para atender a los perseguidos del nuevo r’gimen. La informaci¢n es muy amplia y completa, pues se relata fechas, situaciones, nombre de represores, lugares. El problema es que esta informaci¢n est muy guardada y no se sabe el sitio preciso de su ubicaci¢n. (Cl/LY/Ig-Mt-Au/Dh-Pl/mc)
LA IGLESIA CATÓLICA CHILENA ENTREGAR- DATOS SOBRE DESAPARECIDOS DURANTE LA DICTADURA PINOCHETISTA
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