La Arquidiócesis de Medellín denunció el escalamiento de la violencia urbana en los barrios de esa ciudad colombiana. Por esta razón presentó un proyecto de reconciliación similar al de las Comunidades de Paz en Urabá y Chocó, en donde los habitantes se declaran neutrales ante los actores del conflicto armado.
Según los sacerdotes católicos, más de 30 asentamientos en Medellín están amenazados por los paramilitares y por la presencia de milicias urbanas guerrilleras. La Personería de Medellín registró que en esa ciudad hay un asesinato cada 2 horas y 45 minutos.
Además, la semana pasada fue asesinado Eduardo Roldán, un líder comunitario gestor de los primeros pactos de no agresión entre pandillas en Medellín. Roldán Hoyos fundó, con la colaboración del sector empresarial del barrio, una cooperativa para emplear a los jóvenes y madres cabezas de familia de la zona.
La propuesta de la Iglesia Católica de Medellín se basa en la independencia de los barrios respecto a proyectos de expansi¢n de los actores armados que se disputan la ciudad. Adem s propone la mediaci¢n entre grupos en conflicto, y el desarme urbano. En ciudades como Cali y Bogot tambi’n se han realizado pactos de no agresi¢n entre las pandillas y la polic¡a. (Co/QR/Ig/Vi-Anm-Dh/pt).
