A raíz de la liberación del exdictador chileno Augusto Pinochet, acusado de genocidio en la Corte Internacional de La Haya, surgen especulaciones con respecto al alcance de la justicia universal.
Activistas pro Derechos Humanos en Guatemala manifestaron su descontento por la decisión que adoptó el Ministro del Interior de Gran Bretaña, Jack Straw, al impedir la extradición del ex dictador chileno a España, Suiza, Bélgica o Francia.
Mario Polanco, del Grupo de Apoyo Mutuo, señaló que en este caso prevaleció el interés político y económico encima de lo jurídico, y que la posición de Straw está en la línea de mantener una buena relación política y económica con Chile.
Por su parte, la Premio Nobel de la Paz, Rigoberta Menchú, manifestó su repudio hacia la decisión de Straw, y consideró que esto sienta un precedente nefasto y condenable para quienes han emprendido una causa en favor de alcanzar la justicia universal.
Menchú ratificó el compromiso de continuar la lucha porque la ley se aplique a los responsables de violaciones a los Derechos Humanos sin importar fronteras, tal como lo consignan los convenios internacionales. (Gt/QR/Ong/Pl/mc)
LA LIBERTAD DE PINOCHET PONE EN TELA DE JUICIO A LA JUSTICIA UNIVERSAL
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