La edición del libro se enmarca en las disposiciones de la Ley 25.114, que establece la recopilación, clasificación y edición de toda la documentación producida por el Teniente General Juan Domingo Perón, único argentino que alcanzó por tres veces la primera magistratura del país, en elecciones libres y democráticas.
ESP-RITU DEMOCR-TICO
A pesar de las grandes expectativas que se generaron en torno a la presentación del libro referido, la fiesta se opacó ante las ausencias de los principales dirigentes de ambos partidos políticos, especialmente invitados para la ocasión. Nos referimos al presidente de la Nación, Dr. Fernando de la Rúa (encargado del prólogo de la obra literaria); el titular de la Cámara de Diputados, Rafael Pascual; los ex presidentes Raúl Ricardo Alfonsín y Carlos Saúl Menem; el gobernador de la provincia de Buenos Aires, Carlos Federico Ruckauf; y el presidente del Congreso Nacional del Partido Justicialista, Eduardo Duhalde.
El desencanto por estas ausencias no obr¢ en contra de los momentos emotivos que se vivieron en el Sal¢n Azul. Muchos dirigentes peronistas y radicales pudieron revivir hitos de la vida pol¡tica de los argentinos al momento de la exhibici¢n de un v¡deo que rese_¢ los pasajes m s importantes del encuentro entre Balb¡n y Per¢n.
Los casi 500 asistentes, j¢venes y no tanto, siguieron con respetuoso silencio las im genes y las palabras de aquellos dos dirigentes, recopiladas en un v¡deo especialmente preparado para la ocasi¢n. Es l¢gico, m s de medio siglo de encuentros y desencuentros movilizan a cualquiera.
A la hora de los discursos, sobresali¢ el del Senador Nacional peronista Gerardo Luis Palacios (Tierra del Fuego), quien a pesar de su juventud expres¢: «Parecer¡a que las palabras sobran. Cuando hace nueve meses, con el profesor Pereyra, hablamos de esta obra, pens bamos que era una buena excusa para reunir en un solo acto a los hombres y mujeres de la pol¡tica argentina. Y todo bajo el manto de las cinco palabras del t¡tulo del libro, y que resume el compromiso que asumieron esos dos hombres, esos dos titanes de la pol¡tica de nuestro pa¡s, con todo lo que ello significa. Para quienes abrazamos la pol¡tica, y tenemos menos de cuarenta a_os de edad, fue la tradici¢n oral y lo que nos contaron las vivencias, las experiencias m s hermosas o m s terribles que vivieron los militantes, lo que nos acerc¢ a la actividad partidaria. Y a la vez es el libro el que se nos manifiesta como fuente permanente de referencia, que nos ayuda a comprender nuestra m s reciente historia. (….) En estos momentos en los que parece, y s¢lo parece, que los hombres de la pol¡tica se alejan de esos grandes ejemplos; cuando suponemos que todo est perdido o que nada tiene rumbo, o que por ah¡ el sentido comon es el menos comon de los sentidos, resulta inexorable que veamos aquellos gestos que permanecen en la memoria de los argentinos».
Consultado sobre la necesidad de un gesto actual, similar a lo que fue el abrazo entre Ricardo Balb¡n y Juan Domingo Per¢n, producido en el a_o 1972 en la casa de ‘ste oltimo en Vicente L¢pez (provincia de Buenos Aires), el profesor Enrique Pav¢n Pereyra expres¢ que «algo as¡ es imprescindible para salir del caos que significa la confusi¢n, que es peor a veces, que el mismo caos. Ser¡a imperdonable no caer en el mismo esquema de un tono de coincidencias que realmente una a toda la dirigencia argentina sin excepci¢n; a todo el pueblo argentino, verdadero protagonista de la historia». Las luces se fueron apagando, los ojos evidenciaban la emoci¢n de los recuerdos m s profundos, los cuerpos se fund¡an en fuertes abrazos entre aquellos reencontrados despu’s de tantos a_os, las voces grabadas de los dos l¡deres se perd¡an entre los pasillos del Congreso. Y las im genes, m s v lidas que mil palabras, quedar n grabadas, tal como dec¡a Per¢n, como la m s maravillosa mosica que es la palabra del pueblo argentino.
Daniel Eduardo Raddi
Corresponsal Informativos.Net para Am’rica Latina
