Ricardo Lagos no satisfecho con la respuesta del comandante en Jefe del Ejército, quien además lo había contradicho -sosteniendo que el acto no había tenido carácter político sino público, y que nombrar a quienes lo representarían en actos de esa naturaleza era una atribución que le correspondía a él- reaccionó solicitando nuevas explicaciones por la presencia del General Candia en el homenaje al ex dictador Pinochet.
Lagos, advirtió ôcuando hay situaciones que no son adecuadas, mi obligación es decirle al país: esto no es adecuado; y así como le llamo la atención a un Ministro cuando las cosas no funcionan, a un subordinado û es decir Izurieta- también se lo digoö .
No sólo eso señaló el Mandatario chileno sino, que -con tono enérgico- y ante la consulta de sí el Ejercito era una institución obediente, respondió, ôclaro que es obediente, si no lo fuera entonces tendría que hacer otros tipo de cosasö.
La posición de Lagos, viene a estar en franca contradicción con las expresiones de su Ministro de Defensa, quien hab¡a aseverado que la carta de Izurieta era explicativa respecto a la explicaci¢n que le hab¡a sido demandada. Para su superior, Lagos, la carta no fue nada explicativa y la conformidad -expresada poblicamente por su Ministro-, dej¢ a las claras las discrepancias entre ambos respecto al asunto.
Por otra parte, desde los mandos castrenses, hicieron llegar -el viernes 26- al Presidente de la Corte Suprema, Hern n Alvarez, un sobre donde manifiestan su malestar por la filtraci¢n de la declaraci¢n efectuada por un ex oficial respecto a la «Caravana de la Muerte».
Al parecer el Ej’rcito precis¢ que se reservar¡a el derecho a iniciar a acciones judiciales, dado que se hab¡an involucrado a oficiales en servicio activo en los hechos de la «Caravana de la Muerte».
M¢nica Escayola
Corresponsal Informativos.Net en Am’rica Latina
