Este miércoles terminó la protesta iniciada el martes en la cárcel
de mujeres de Tatuapé, en Sao Paulo. Las reclusas demandan varios cambios
al interior del centro penitenciario. Piden mejoras de los sistemas de
alimentación y de salud, además de un programa de visita de sus familiares.
En la cárcel existen alrededor de 470 internas. La accción de la
policía logró que las detenidas liberen a varias guardias de seguridad que
eran sus rehenes y que estaban amenazadas inclusive con ser asesinadas.
Las amotinadas exigían también la destitución de las autoridades
de la penitenciaría a quienes acusan de violar sus Derechos Humanos.
Aseguran que les han prohibido las visitas de sus familiares y que les
sirven alimentos con basura e insectos.
En cambio, las autoridades aseguran que las detenidas preparaban
una fuga masiva del penal, por lo que algunas de estaban bajo vigilancia
especial. El Sacerdote Julio Lancelotti, actuó como mediador para que las
internas depongan su actitud.
El exceso de prisioneros en escasos espacios ocasiona varios
conflictos. En la C rcel de Butant n, 460 mujeres ocupan los 250 lugares
existentes. En las visitas semanales se les prohibe besar a sus maridos e
hijos a quienes se les revisa de forma humillante. En todo el pa¡s existen
70 mil lugares para 180 mil condenados por la justicia.
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