Nuevamente debemos dirigirnos al Pueblo, al Gobierno, a los Medios de Comunicación y a las Fuerzas Armadas del Ecuador para aclarar una serie de tergiversadas y maliciosas informaciones que se han vertido a la opinión pública de este hermano país en los últimos meses.
Lo hacemos con dolor al ver la trama en la que se insertan estas acusaciones, trama que desemboca, inequívocamente, en la implementación, por parte del Gobierno de los Estados Unidos de Norteamérica y de sectores de extrema derecha del Ecuador, que se han convertido en testaferros de criminales intereses para la regionalización del conflicto colombiano hacia los países fronterizos.
Y también lo hacemos con indignación porque, pacientemente, hemos visto como en ¿todos¿ los problemas internos que enfrenta el Ecuador se nos quiere involucrar, adjudicándonos, de un lado, un poder de convocatoria y movilización que si lo tenemos ganado exclusivamente en nuestro territorio, esto es Colombia, y desconociendo, por otra parte, la capacidad de organizaci¢n, movilizaci¢n y reflexi¢n de los distintos grupos pol¡ticos y sociales del Ecuador.
No es nuestro inter’s abrir nuevos frentes de lucha en territorio que no nos pertenece, por eso, es m s que risible que se nos impute, siempre de manera reiterativa, que somos los autores de las retenciones de ciudadanos que se han producido en territorio ecuatoriano. Por ejemplo, a pesar de que las investigaciones demostraron que las FARC-EP no tuvimos ninguna participaci¢n en la retenci¢n de los trece extranjeros NUNCA se desvirtu¢ esta acusaci¢n utilizando los mismos canales por los que se la difundi¢.
Si en Lago Agrio, infortunadamente, un polic¡a cae a manos de delincuentes comunes, los titulares de la prensa tambi’n, de manera inmediata, nos responsabilizan de este hecho. Si los periodistas y otros personajes poblicos ecuatorianos son amenazados con sobres bomba, la primera informaci¢n que se entrega a la opini¢n poblica es que somos las FARC-EP quienes hemos tenido participaci¢n directa en estos hechos.
Y la lista puede ampliarse al analizar d¡a a d¡a la prensa ecuatoriana. Estamos empe_ados en consolidar un proceso de paz en Colombia y ese objetivo nos obliga a poner todo nuestro esfuerzo en nuestro territorio.
Reiteradamente hemos manifestado nuestro respeto a la Soberan¡a, autodeterminaci¢n e integridad del Ecuador. Ahora lo volvemos a hacer a pesar que sabemos, con claridad meridiana, que lamentablemente, el gobierno de los Estados Unidos de Norteam’rica, decidi¢ sacrificar al Ecuador para extender el conflicto colombiano hacia la regi¢n, prueba de ello es la presencia de soldados norteamericanos no solamente en la Base de Manta, sino en Lago Agrio, Tulc n y Esmeraldas, que su pretensi¢n es que sean los soldados ecuatorianos los que ingresen a territorio colombiano a combatir y que la guerra informativa de desprestigio es parte de este plan guerrerista, estrechamente ligado al PLAN COLOMBIA, QUE NO ES OTRA COSA QUE EL PLAN DE GUERRA DE LOS GRINGOS Y EL GOBIERNO COLOMBIANO CONTRA NUESTRO PUEBLO.
Por estas razones alertamos al Pueblo, Gobierno, Medios de Comunicaci¢n y Fuerzas Armadas del Ecuador a poner fin a esta infame campa_a de desinformaci¢n y desprestigio a las FARC-EP, evitando as¡ funestas consecuencias que pueden sobrevenir entre dos pueblos hist¢ricamente hermanos.
Porque estamos abriendo caminos hacia la nueva Colombia, bolivarianamente.
Comisi¢n Internacional de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia- Ej’rcito del Pueblo, FARC-EP.
LAS FARC AFIRMAN EN UN COMUNICADO QUE NO EST-N INVOLUCRADAS EN EL PROCESO ECUATORIANO
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