La expresión verbal es la más antigua de la humanidad. Una frase puede producirnos diversos sentimientos. Respaldo, incredulidad, sorpresa o temor pueden ser algunos de ellos. Si quien la pronuncia es un ciudadano de a pie, el eco de la misma quedará en el ámbito de su vida privada. Si en cambio el emisor es una persona con vida pública, debe mensurar cuáles pueden ser las consecuencias de sus dichos.
ôLa solución para este país es salir de la convertibilidadö. Hugo Moyano, secretario general del gremio de camioneros y principal candidato a conducir la Confederación General del Trabajo (CGT), dijo el domingo pasado en declaraciones periodísticas que debía abandonarse el tipo de cambio fijo û un dólar igual a un peso û que pergeño en abril de 1991 el entonces ministro de Economía Cavallo. Sostuvo que frente a la caída de las exportaciones y al traslado de decenas empresas argentinas a Brasil es preciso modificar la paridad de la moneda. Modificaci¢n que devendr¡a en una devaluaci¢n. Hay que recordar que el 50% de la poblaci¢n est endeudada en d¢lares y que la desvalorizaci¢n del peso repercutir en los sectores de menor poder adquisitivo. Moyano quiere apagar un incendio ech ndole m s combustible. El ministro de Trabajo, Alberto Flamarique, le respondi¢ al sindicalista sin cortapisas. «Que la CGT no sue_e con la posibilidad de discutir la convertibilidad como f¢rmula para combatir el desempleo. Eso es una locura». El funcionario descart¢ que el gobierno analice esa variable. Economistas, empresarios, dirigentes pol¡ticos y el Fondo Monetario Internacional avalaron expl¡citamente el respaldo al mantenimiento de la paridad cambiaria.
Con la intenci¢n de generar puestos de trabajo, 130.000 por a_o segon sus estimaciones, el Ejecutivo nacional gir¢ al Parlamento el proyecto de reforma laboral. Acompa_a al mismo un diagn¢stico de la actual situaci¢n de los trabajadores argentinos. El mismo destaca que de cada cien personas que componen el mercado laboral, 13 est n completamente desocupados, 12 laboran de manera intermitente, 20 poseen un puesto de trabajo «regular, informal o ilegal» y 12 tienen una ocupaci¢n aut¢noma careciendo de seguridad social.
Entre los puntos m s salientes del proyecto merecen destacarse los siguientes: el per¡odo de prueba, que hoy es de un mes, espera llev rselo a seis con la posibilidad de extenderlo a un a_o. Si resuelve efectivizarlo, el empleador obtendr una rebaja en las cargas sociales de 18 a 12 por ciento. En cuanto al nivel de negociaci¢n salarial, permite que la misma se concrete por empresa y no por sindicato. Por oltimo se tender a la simplificaci¢n en los tr mites de registraci¢n abaratando los costes de entrada de los contratos laborales. Con el benepl cito de los diputados que responden al partido de Domingo Cavallo, el oficialismo estima que el trago amargo se lo pondr n los senadores peronistas puesto que controlan dicha C mara. La intenci¢n de la Alianza no es otra que restarle poder a los bur¢cratas sindicales. La conducci¢n de la CGT ya adelant¢ su negativa al proyecto en cuesti¢n. Luz verde le ha otorgado el peronista Ruckauf, gobernador de Buenos Aires. En tanto los peronistas De la Sota y Reutemann, titulares de los ejecutivos de las provincias de C¢rdoba y Santa Fe respectivamente, aon no se han expedido sobre el tema. No se descarta que se plegar n a su compa_ero de partido ya que los tres se presentan como presidenciables para el 2003.
La conflictiva relaci¢n del Gobierno con la central obrera se agrav¢ aon m s cuando De la Roa firm¢ el decreto por el cual les quit¢ el manejo de 360 millones de pesos provenientes de fondos sindicales. Decreto mediante la anterior administraci¢n les hab¡a otorgado el gerenciamiento de esa millonaria cifra el pasado 25 de octubre, justamente un d¡a despu’s del fracaso electoral del justicialismo en las urnas.
Menem, que mantuvo una reuni¢n con sus ex funcionarios, advirti¢ en rueda de prensa, sobre una crisis de gobernabilidad. Sostuvo que si el actual gobierno tiene pruebas de corrupci¢n que involucren a alguno de los que integraron su administraci¢n las deber probar ante la justicia. Refiri’ndose a dichos del Presidente, cuando este oltimo afirm¢ que estamos ante una emergencia nacional, ironiz¢ manifestando que «la onica emergencia es que gobiernen los radicales». Cuatro a_os por delante tendr el peronismo para hacer algo que nunca supo: ser oposici¢n.
Si algo faltaba para atizar el fuego entre Gobierno y CGT, esto qued¢ demostrado en la rueda de prensa ofrecida en la sede de la central obrera. «No nos pregunten si vamos a parar. El pa¡s se va a parar. Se van las automotrices, los bancos est n en manos extranjeras; en seis meses se va a parar el pa¡s entero», dijo Armando Cavalieri, l¡der del Sindicato de Empleados de Comercio. Rodolfo Daer, titular cegetista, hizo hincapi’ en el clima de belicosidad que instal¢ el Gobierno. Remat¢ argumentando que «la historia nos hace recordar que cuando se crean estos climas de confrontaci¢n es para dar un mazazo a los trabajadores, esto existi¢ en v¡speras del golpe de marzo de 1976, que trajo al pa¡s 30.000 desaparecidos, la mayor¡a trabajadores». Qu’ pensar n ahora Jorge Triaca y Ram¢n Baldassini, ex jerarcas sindicales, cuando en 1985 tuvieron que declarar en el juicio que conden¢ a algunos de los integrantes de la dictadura militar al sostener que no recordaban si entre los desaparecidos hab¡a trabajadores.
Todas las oltimas mediciones en Argentina ubican a los gremialistas como los menos cre¡bles. Han amasado fortunas a costa de los aportes sindicales. Haberles quitado el control de 360 millones de pesos fue bien recibido por la poblaci¢n que calific¢ como temerarias las frases de Daer y Cavalieri.
Alberto Bastia
Corresponsal Informativos.Net en Argentina
