El proceso de cambios estructurales ha permitido ir desmontando el viejo Estado neocolonial nacido de la desviación del proceso revolucionario y de la gesta heroica del 23 de Enero de 1958. Así fue totalmente desmontado el sistema judicial corrupto que había dejado a Venezuela sin estado de derecho. Igualmente fue disuelto el parlamento nacional y los parlamentos regionales; se cambió el nombre de Congreso Nacional por el de Asamblea Nacional y quedó abolida la Cámara Alta o Cámara del Senado, siendo el nuevo congreso unicameral. Esa política de desmontaje produjo la movilización de los sectores de la derecha desplazados del poder para tratar de bloquear las iniciativas populares y de la Asamblea Nacional Constituyente. Contaron con el apoyo abierto y desenfadado de todos los medios de comunicación social en donde, puede decirse, radica la oposición en Venezuela pues los partidos tradicionales quedaron literalmente desmantelados.
Por decisión de la Asamblea Nacional Constituyente est planteada la democratizaci¢n, a trav’s de elecciones por las bases, de la Central de Trabajadores de Venezuela, dominada por la socialdemocracia mafiosa y corrupta de los partidos AD y COPEI y que le ha servido a los partidos del sistema, a la oligarqu¡a y el imperialismo para mantener frenada a la clase trabajadora en sus luchas hist¢ricas, apuntalando el sistema de dominaci¢n neocolonial.
Pero el desideratum de todo el proceso de cambio, transformaci¢n y refundaci¢n de la Patria y de relegitimaci¢n de los poderes nacidos del proceso constituyente en lo que se ha llamado las megaelecciones, as¡ denominadas porque deber ser elegido nuevamente el Presidente de la Repoblica, los Gobernadores de 23 Estados, la Asamblea Nacional, las Asambleas Legislativas, los Concejos Municipales y Alcald¡as, la Alcald¡a Mayor (la ANC al crear la figura de Alcalde Mayor para Caracas y el rea Metropolitana elimin¢ la figura del Gobernador que era nombrada por el Presidente de la Repoblica), las Juntas Parroquiales.
Designado el 28 de mayo para la realizaci¢n del oltimo gran proceso electoral o las megaelecciones, de nuevo las fuerzas pol¡ticas y sociales venezolanas se han puesto en tensi¢n para tratar de alcanzar las mayores cuotas de poder. La iniciativa pol¡tica la tiene el Jefe del Estado, Comandante Hugo Ch vez Fr¡as, su partido, el Movimiento Quinta Repoblica y algunos de los partidos que conforman el Polo Patri¢tico: Movimiento Al Socialismo (MAS), Partido Comunista de Venezuela, Movimiento Electoral del Pueblo (MEP) y otras fuerzas menos significativas pol¡ticamente. Un factor importante del Polo, el partido Patria Para Todos (PPT) qued¢ al margen de la alianza en muchos Estados y lanz¢ con su solo apoyo sus tres candidatos elegidos en las elecciones de noviembre de 1998.
Las desavenencias entre el PPT y el MVR se vienen produciendo desde hace unos meses atr s, agudiz ndose en parte a ra¡z de la tragedia del Estado Vargas donde gobierna un miembro del PPT: Alfredo Laya. Pero aon yendo el partido azul s¢lo en casi todas las circunscripciones, conservan intacto el apoyo al Presidente Ch vez. Ese contarse solos electoralmente puede resultarle adverso al PPT.
El proceso mismo ha tra¡do un conjunto de enfrentamiento entre los sectores bolivarianos por las nominaciones a los cargos de elecci¢n, as¡ dirigentes del MVR y ex constituyentes incluso, al no ser nominados abandonaron las filas partidarias y presentaron sus nombres a diversos cargos con otras siglas, grupos de electores o iniciativa propia.
Pero el elemento m s sorpresivo, si se quiere, de todo el proceso lo constituye la aparici¢n en escena de un opositor a Ch vez surgido de sus propias filas, el Comandante golpista y Gobernador del riqu¡simo Estado petrolero del Zulia, Francisco Arias C rdenas, uno de los fundadores, junto al actual Presidente, del Movimiento Bolivariano Revolucionario (MBR 200).
La maniobra constituye una pol¡tica de alto vuelo cocinada a nuestro juicio en el Departamento de Estado norteamericano, en el Pent gono y en la CIA.
<FRANCISCO ARIAS C-RDENAS: ¨CANDIDATO DEL PUEBLO O DE LA OLIGARQU-A?
La din mica de los acontecimientos pol¡ticos en las oltimas semanas en Venezuela ha tenido tal velocidad que los desenlaces parecen sorpresivos pero, en rigor, obedecen a una estrategia cuidadosamente montada no en las oficinas caraque_as de la oligarqu¡a pol¡tica y econ¢mica, sino, con toda seguridad, en la de los estrategas derechistas y gobernantes norteamericanos, de sectores financieros preocupados por el desenlace que los acontecimientos venezolanos vienen alcanzando dentro del proceso revolucionario bolivariano. La estrategia petrolera y el aumento del barril, por ejemplo o el enfrentamiento al neoliberalismo lo que ha significado un freno en seco a las pol¡ticas privatizadoras y de libre mercado que ven¡an implement ndose desde 1989 durante el segundo mandato de Carlos Andr’s P’rez.
Si se le hace un seguimiento a lo acontecido desde la renuncia del Comandante Urdaneta a la jefatura de la DISIP (polic¡a pol¡tica venezolana) hasta el destape de Arias C rdenas; desde la informaci¢n sobre presuntas irregularidades administrativas y corrupci¢n en el gobierno, teniendo buena parte de las mismas como norte de sus ataques al Canciller Jos’ Vicente Rangel y el legendario revolucionario Luis Miquilena, siendo el primer objetivo pol¡tico separarlos de la jefatura revolucionaria y del Comandante Ch vez, y el otro cercar y aislar a Ch vez en un espectro conservador, reaccionario y derechista.
¨Por qu’ Jos’ Vicente ha sido uno de los centros de ataque de los Comandantes?
Llama ciertamente la atenci¢n -y all¡ es donde se le ve la oreja a los norteamericanos- que el ataque m s despiadado de Urdaneta ha sido dirigido al l¡der pol¡tico que con mayor firmeza y dignidad ha defendido la soberan¡a venezolana y enfrentado precisamente la prepotencia, la ingerencia y la soberbia de los gobernantes norteamericanos. Desde la no aceptaci¢n de los vuelos norteamericanos de reconocimiento dentro de nuestro espacio a’reo hasta las respuestas al Pretor-CIA, embajador Jhon Maisto, y a cuanto funcionario del Departamento de Estado norteamericano ha osado provocar la dignidad venezolana.
Nunca se hab¡a visto en Venezuela defender la dignidad, la soberan¡a y el honor de su pueblo como lo ha hecho el actual gobierno, y le ha correspondido a Jos’ Vicente Rangel, h bil pol¡tico y firme patriota y bolivariano llevar esas banderas del decoro nacional m s all de nuestras fronteras.
Pero es que pr cticamente todo el primer a_o de gobierno ha sido de injerencia abierta o velada de funcionarios norteamericanos en los asuntos venezolanos, matices m s, matices menos siempre los poderosos socios crean situaciones, vienen hasta diputados republicanos a decirnos que los norteamericanos pueden hasta invadirnos con sus marines, y siempre ha sido Jos’ Vicente Rangel quien les ha dado la firme y contundente respuesta. A esa voz de la dignidad -antimperialista en su g’nesis- es contra quien el tr¡o de ap¢statas enfil¢ sus bater¡as +casualidad? Por supuesto que no; el pensamiento de los Comandantes es r¡gido, conservador, anticomunista y se inserta en una estrategia supranacional, ultra reaccionaria y derechista que ellos no controlan sino que ‘sta los controla a ellos. El discurso anti comunista evidencia que cedieron a la tentaci¢n o a las presiones ex¢genas o les hacen el juego.
Fue igualmente brutal el ataque contra Luis Miquilena, revolucionario de vieja data, con quien podemos coincidir o no en muchas de sus opiniones, pero es dif¡cil discrepar de su dignidad y honradez y de su esp¡ritu bolivariano y venezolanista. El ataque, burdo por lo dem s, no es porque expresen el puntofijismo o las pr cticas pol¡ticas empleadas por los partidos del estatus -que realmente no lo representan- sino por sus posiciones de defensa de la integridad y la soberan¡a nacional. No pensaba nacer ninguno de los Comandantes y ya el viejo Luis ten¡a un largo camino andado en la defensa de la clase trabajadora y del pueblo y no fueron pocos sus aportes al proceso liberador venezolano, incluso en el presente.
Pero ese fue el pretexto inicial ya casi ni se acuerdan de eso- el objetivo de Arias C rdenas, Joel Acosta Chirinos (un p’simo organizador pol¡tico que casi destruye el MVR cuando lo dirigi¢) y el Comandante Urdaneta Hern ndez (ex director de la Disip) era y es Ch vez y la Revoluci¢n Bolivariana. Una estrategia largamente preparada por la reacci¢n norteamericana y sectores de la oligarqu¡a para intentar desviar el proceso de sus objetivos iniciales, frenarlo, truncarlo, destruirlo y retornar de nuevo al pasado con nuevas caras, tal y como lo expresa el programa conservador, godo de los tres Comandantes, dado a conocer; agotado como est el liderazgo de la derecha. La bosqueda est en inflar, fabricar un liderazgo nacional, el de Arias C rdenas, inexistente en cuanto a su inserci¢n en el seno del pueblo. Las consejas de la contrarrevoluci¢n mayamera encontraron eco en las ambiciones del Comandante que hizo suyo el vil discurso anti-Fidel Castro, anti-revoluci¢n cubana.
El ambicioso ex Gobernador como que piensa en serio que puede ganarle a Ch vez electoralmente o por otra v¡a. Ya puede verse el espacio que se le est dando en los medios y los apoyos de los Petkoff y los Andr’s Vel squez, renegados de la revoluci¢n y enemigos de Ch vez, los mismos que aquel 4 de febrero se abrazaron al cad ver de CAP, contra qui’n Arias estaba insurgiendo junto a Ch vez. Ya la derecha encontr¢ un vocero. «Cosas veredes Sancho».
Veremos una campa_a de mentiras, de irrespeto con el Presidente; pero nada de eso servir , igual va a perder ante la fuerza de la V Repoblica, de la Constituci¢n Bolivariana y del proceso en marcha; de nada servir el anti comunismo decimon¢nico y trasnochado de t¡pica factura yanqui, y un anti cubanismo y anti fidelismo que pone al desnudo a la mafia mayamera apoyando al Arias; todo ello se estrellar contra el muro de pueblo que apoya y apoyar a Ch vez a la presidencia, al proceso de cambio y de revoluci¢n social.
La temeridad de Arias C rdenas se llama suicidio en primavera. En las paredes de todas las ciudades de la provincia venezolana y en su capital, Caracas, puede leerse: «Arias C rdenas: Judas», «Arias C rdenas: traidor». El pueblo lo percibe como un vulgar traidor que se vendi¢ a la derecha, le sirve de instrumento en su cruzada contrarrevolucionaria y ha hecho suyo un discurso anti comunista totalmente desfasado y obsoleto. Pese a que cada vez tiene mayor apoyo de los poderosos medios de comunicaci¢n y de que la derecha pol¡tica desplazada del poder, de grupos oportunistas le est sumando adeptos, se percibe claramente la precariedad de una candidatura artificial y que representa el pasado, independientemente de que utilice en su lenguaje elementos o clich’s revolucionarios.
Una peculiaridad de este grupo es que todos sus candidatos a las diferentes gobernaciones son ex militares. En todo caso, el proceso de decantaci¢n y depuraci¢n del proceso revolucionario bolivariano, una de las caracter¡sticas venezolana de la lucha de clases, se ha ido dando en la medida en que la revoluci¢n nacionalista, latinoamericana y caribe_a ha dado pasos en las pol¡ticas del gobierno y en la creciente participaci¢n del pueblo en el proceso; que se han perfilado las pol¡ticas econ¢micas y sociales que dinamizan la revoluci¢n.
El proceso de fortalecimiento de nuestra identidad nacional y latinoamericana y caribe_a y del sentido de pertenencia se han fortalecido; un lento proceso de reencuentro del hombre y la mujer venezolana consigo mismo y con su propio destino, marca un novedoso proceso donde el Ej’rcito ha salido a las calles a empu_ar picos y palas, manejar m quinas excavadoras para construir carreteras, y desarrollar planes m’dico-asistenciales a trav’s del Plan Bol¡var 2000. Los militares tienen ahora derecho al voto aun cuando no pueden postularse para los cargos de elecci¢n popular, si alguno piensa hacerlo -como ocurri¢ en un caso- deber renunciar previamente a sus funciones militares.
Tres h’roes y pensadores del siglo pasado son los autores intelectuales de este formidable proceso: Sim¢n Bol¡var, El Libertador; Sim¢n Rodr¡guez, el ide¢logo de la revoluci¢n de independencia y maestro de aquel; Ezequiel Zamora, el genio militar de la Batalla de Santa In’s durante la Guerra Federal, que inici¢ el proceso de igualdad social entre los venezolanos en 1865. Sus ense_anzas pol¡ticas para la construcci¢n de la patria nueva, contemporanizadas en la realidad del nuevo milenio, unidas a lo m s avanzado del pensamiento universal, marcan el hito del camino pol¡tico venezolano actual.
Dentro de esa estrategia encaja la anfiction¡a o unidad verdadera, bolivariana de nuestros pueblos americanos y caribe_os. «Para nosotros la Patria es Am’rica» dijo una vez el padre de nuestra Patria. Bajo la revoluci¢n bolivariana en marcha en Venezuela, cobra mayor vigencia aquel sue_o. Una integraci¢n entre pueblos y naciones hermanas, sin injerencias norteamericanas o de otras potencias. Los pueblos unidos del continente en la bosqueda de mercados que potencien sus econom¡as, integrados en lo econ¢mico, lo pol¡tico y lo social; en la solidaridad y la hermandad. En la lucha por la paz en la hermana Colombia y contra la injerencia norteamericana en ese pa¡s o cualquier intento por invadirlo para tratar de frenar el triunfo de las fuerzas revolucionarias insurgentes.
Venezuela en la actualidad, su peculiar proceso revolucionario, es un gran ejemplo y una gran esperanza para los pueblos de Am’rica Latina y el Caribe. Seguir de cerca ese proceso es fundamental porque de su seno van a salir muchos de los cambios que hoy requiere el continente. No dejar solo a su pueblo tambi’n es fundamental. Levantar las banderas de la solidaridad con la revoluci¢n y el pueblo de Venezuela es b sico en estos momentos. Los enemigos seculares de nuestros pueblos, los imperialistas norteamericanos, los grandes monopolios conspiran de diversas formas para tratar de abortar y frustrar ese proceso; el manejo y la manipulaci¢n de la candidatura de Arias C rdenas tiene ese objetivo, por eso es fundamental que los hermanos latinoamericanos y caribe_os nos den, como ayer, su apoyo solidario y nos fortalezcamos con las ideas de la pl’yade de pr¢ceres y magn¡ficos conductores civiles y militares revolucionarios de los siglos XIX y XX, al ideario bolivariano que ha cobrado tanta fuerza y vigencia en estos oltimos a_os.
Humberto G¢mez Garc¡a
Emancipaci¢n Argentina
