El Fiscal General, antes de iniciar la investigación, concluye que los militares no pudieron haber cometido acción dolosa alguna.
El Ministro de Educación y UNICEF, ante los hechos , le hacen reclamos a la guerrilla.
Y el Editorial de El Tiempo de hoy dice con increíble cinismo y apología de la impunidad que «No faltarán quienes aprovechen esta tragedia para señalar al Ejército como responsable de la misma».
Y El Tiempo tiene razón. Ya aparecieron. Son seis pequeños cadáveres. Cuatro niños heridos en el cuerpo. Decenas de niños heridos en el alma. Unos padres y abuelos destrozados. Una comunidad estupefacta. Y una opinión pública aterrada. Y aterrada no solo por la muerte de los niños sino también y ante todo por el cinismo de los militares.
Los mártires de El Pinal pueden inscribirse como las primeras víctimas de El Plan Colombia. Son víctimas inocentes de un Ejército arrogante y enceguecido por el respaldo que le brinda el imperio.
Así como en Vietnam los soldados yanquis enceguecidos por el efecto de las drogas masacraban inocentes, aqu¡ la impunidad y la arrogancia tambi’n enceguecen.
PROPONEN TRIBUNAL INTERNACIONAL PARA INVESTIGAR MUERTE DE NI½OS DE EL PI½AL
Se argumenta que la Justicia Penal Militar no ofrece ninguna garant¡a y que la Fiscal¡a se ha autoimpedido ante las declaraciones del Fiscal General, quien ha desde_ado a priori cualquier inculpaci¢n dolosa del ej’rcito.
LOS NIíOS Y LA IMPUNIDAD
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