Visiblemente molesto, Galván afirmó ôtodos los focos están puestos en el Senado, pero desde el proceso vamos a empezar a buscar quiénes fueron los sobornadores y vamos a llegar hasta los confines del poderö. Como un hábil espadachín, el senador afiló su florete. Reiteró que llegarían ôhasta los confines del poderö para hallar la verdad, ya que no era posible que en ôuna República no se condene a los sinverg³enzas y los hombres decentes tengamos que andar en el escarnio de figurar todos los días en la prensa como sospechados de coimas (sobornos) en el Senadoö.
Acto seguido, el turno de la estocada fue para el ex vicepresidente Carlos Alvarez, cuando éste había involucrado colectivamente al cuerpo en el sonado caso de escándalo.
ôEl ex vicepresidente está viviendo de generalizaciones que en mi caso no voy a admitirö, puntualizó Galván acompañado por sus hijos que ofician de abogados defensores.
En el último tramo de la comparencia ante los periodistas, el senador radical -manifiestamente disgustado- indic¢ que se hab¡a enterado, el pasado 4 de setiembre, por boca del gobernador peronista Carlos Ruckauf (provincia de Buenos Aires) que en ese fin de semana, en una reuni¢n que cont¢ con la presencia del mencionado gobernador, del presidente Fernando de la Roa y Alvarez, los miembros del Ejecutivo argentino ten¡an la intenci¢n de demandarle la dimisi¢n a la titularidad del bloque de senadores radicales. Al tiempo, precis¢, que ese mismo d¡a, el ministro del Interior, Federico Storani le hab¡a efectuado una llamada telef¢nica. En la misma le trasmiti¢, asegur¢ Galv n, por un lado la petici¢n del Ejecutivo, y por el otro le indic¢ que su renuncia ir¡a acompa_ada por las dimisiones del titular de la Secretar¡a de Informaciones del Estado, Fernando de Santiba_es y por el entonces ministro de la cartera laboral, Alberto Flamarique.
As¡ las cosas, las declaraciones del senador Galv n, vinieron a arrojar un bid¢n de combustible al caldero del clima pol¡tico en Argentina. De momento, nadie se anima a decir qui’n ser el bombero que eche un balde de arena para apagar el incendio.
Alberto Bastia
Jefe Corresponsal¡as Informativos.Net en Am’rica Latina
