Tan irritados como confundidos después de su histórico fracaso electoral del domingo 2 de julio, los priistas tratan de esclarecer el camino pero tienen conciencia de que los días por venir no serán fáciles, pese a que aún conservan grandes espacios de poder.
En el Partido Revolucionario Institucional también se acentúa el descontento contra el presidente Ernesto Zedillo. La Corriente Renovadora, una de cuyas cabezas es Rodolfo Echeverría Ruiz, aseguró que el pasado domingo los mexicanos votaron en contra de políticas gubernamentales que son ajenas al PRI. El culpable para todos es el Presidente Ernesto Zedillo.
Por fuera de la dirigencia partidista, la población seguidora priísta ha protagonizado un sinnúmero de actos vandálicos. En el estado de México grupos del Pri y del opositor Partido de la Revolución Democrática se enfrentaron con piedras y palos produciéndose 20 heridos, una docena de carros destruidos.
En otros sitios los priístas se enfrentaron con simpatizantes del ganador, Vicente Fox. Se tomaron los locales electorales, quemaron paquetes de boletas de las elecciones y lanzaron palos y piedras a los polic¡as que resguardaban estos sitios. (Mx/QR-CN/Po/Vi-Pp/mc)
Pedro Ortega Lugo
LOS PRIISTAS NO DIGIEREN LA DERROTA EN LAS ELECCIONES MEXICANAS
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