El consenso llegó después de dos días de tensión para los casi 8 millones de habitantes de la República Dominicana por el retraso inexplicable de la emisión de los resultados de las elecciones presidenciales del 16 de mayo.
El oficialista Partido de la Liberación Dominicana (PLD), de tendencia marxista en sus inicios y actualmente de centroderecha, y el opositor Partido Reformista Social Cristiano (PRSC) decidieron aceptar el triunfo del Partido de la Revolución Dominicana (PRD), de tendencia socialdemócrata.
La fórmula presidencial encabezada por el agrónomo Hipólito Mejía, y la abogada Milagros Ortiz Bosch, en la vicepresidencia, fue elegida por una mayoría indiscutible de 49.87% de los votos escrutados. Ortiz Bosch es la primera mujer en obtener la vicepresidencia del país. El PLD y sus aliados sólo alcanzaron el 24.94% de las preferencias, y el PRSC -que participó sin alianzas-, obtuvo un porcentaje semejante (24.60%).
Las elecciones dominicanas se desarrollaron en calma, pese a que en la recta final adquirieron un tono violento con un confuso tiroteo que el 29 de abril cobr¢ la vida de dos militantes del PLD. Luego de dos a_os de campa_a -primero las internas por las candidaturas y luego la presidencial- el pueblo dominicano qued¢ exhausto.
Este cansancio, junto al descontento con el partido de gobierno, la poca simpat¡a que obtuvo el candidato oficialista Danilo Medina, los 94 a_os y la ceguera del ex presidente y candidato por el PRSC Joaqu¡n Balaguer, constituyeron factores decisivos para que los perrede¡stas se alzaran con el triunfo en la primera vuelta, a pesar de no haber conseguido la mayor¡a absoluta del 50% m s uno de los votos determinada por ley.
El gran margen de diferencia entre las dos primeras posiciones y las serias implicancias que podr¡a tener un llamado a segunda vuelta en los nimos ya maltrechos de los militantes hicieron a las otras dos fuerzas pol¡ticas reconsiderar su postura y aceptar el triunfo de Mej¡a, sin necesidad de una segunda vuelta.
Balaguer, quien ha gobernado el pa¡s en siete oportunidades desde 1965, fue el primero de sus competidores en felicitar a Mej¡a.
La disposici¢n del 50% m s uno fue a_adida a la ley electoral en 1994, tras unas elecciones fraudulentas en las que se reeligi¢ por s’ptima vez a Balaguer. En esa ocasi¢n su mandato fue recortado a dos a_os -el per¡odo presidencial es de cuatro a_os-, se prohibi¢ la reelecci¢n consecutiva y se separaron las elecciones presidenciales de las parlamentarias y municipales para evitar el arrastre.
Es la primera vez desde 1982 que un candidato del PRD es elegido presidente de la Repoblica. El fallecido l¡der del PRD, Jos’ Francisco Pe_a G¢mez, qued¢ a 4% del triunfo en 1996. En la segunda vuelta, una alianza entre las fuerzas antes antag¢nicas del PLD y el PRSC llevaron a Leonel Fern ndez a la presidencia.
Mej¡a, agr¢nomo y empresario privado que entre 1978 y 1982 se desempe_¢ como secretario de Agricultura, plantea un gobierno que centrar sus esfuerzos en promover la educaci¢n, la salud y la agricultura por sobre todas las cosas, poniendo ‘nfasis en la microeconom¡a.
«Voy a emplearme a fondo contra la corrupci¢n, el desorden, el incumplimiento», afirm¢ luego de autoproclamarse vencedor.
El gobierno saliente, que ha mantenido un ¡ndice de crecimiento del producto bruto interno de un 7% en los oltimos tres a_os y un ¡ndice de inflaci¢n por debajo del 10%, ha tenido que admitir que el bienestar no ha llegado a las cocinas.
Segon informes recientes del Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo, Repoblica Dominicana s¢lo invierte un 6% de su presupuesto en el gasto social.
En su primera comunicaci¢n poblica, el presidente electo tendi¢ un ramo de olivo a sus contendores, prometiendo que desarrollar un gobierno de unidad nacional que tendr muy en cuenta la participaci¢n de los j¢venes y la mujer, a la cual promete el 40% de los cargos en su gobierno.
Ortiz Bosch, senadora del Distrito Nacional (capital nacional con m s de 2 millones de habitantes), es abanderada de los derechos de la mujer, propulsora de la ley de educaci¢n, la ley contra la violencia intrafamiliar y el Consejo Nacional de la Magistratura, entre otros proyectos.
Por lo menos durante los primeros dos a_os de su mandato, hasta las elecciones municipales y parlamentarias del 2002, Mej¡a contar con un Senado de mayor¡a perrede¡sta, una C mara de Diputados cuya presidencia consigui¢ el PRSC en alianza con el partido de Mej¡a, y un poder municipal mayoritariamente perrede¡sta, lo cual le facilitar hacer las reformas que requiera.
No obstante que los detractores de Mej¡a lo acusan de impulsivo, inestable y poco capacitado para dirigir el pa¡s, su forma campechana de hablar fue uno de sus mayores atractivos para una poblaci¢n con m s de 30 % de analfabetismo. (Do/IP/Ppo-Ppg/Ppe/mc)
Mar¡a Isabel Soldevila
REP+BLICA DOMINICANA: MEJ-A PROMETE LA PARTICIPACIÓN DE LOS JÓVENES Y LAS MUJERES
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