Centenares de activistas, religiosos, sindicalistas y ciudadanos de Estados Unidos y México, preocupados por los abusos contra los inmigrantes, se reunieron ayer en el cruce fronterizo Tijuana-San Isidro.
Divididos por un gran muro de acero, mexicanos y latinos de ambos lados de los dos países, los manifestantes dijeron estar sembrando la semilla de una Coalición Nacional por los Derechos Humanos. Entre discursos, música, oraciones y poesía, los allí reunidos prometieron convertirse en los ojos y oídos del inmigrante latino en la unión americana.
Con un «manos a la obra», afirmaron su intención de presionar a los republicanos en Filadelfia y a los demócratas en Los Angeles durante sus tan publicitadas y costosas convenciones partidistas, para que se tomen las medidas necesarias para poner un alto a los frecuentes abusos que se cometen contra latinos en el país.
«Están invitados a unirse a esta campaña de autoprotección y cambiar la percepción que se tiene de nosotros,» declar¢ Mariana Gonz lez, una de las organizadoras de la hist¢rica cumbre binacional.
La Coalici¢n Nacional por los Derechos Humanos dice mantener las puertas abiertas para todos los ciudadanos que deseen parar la discriminaci¢n contra latinos, adem s planean viajar a Washington, D.C. en Octubre, para exigir el respeto a sus derechos y una amnist¡a general para los millones de indocumentados que residen en los Estados Unidos. (Eu/QR/Po/Ri-Dh/mc)
Fernando Vel zquez
SE CELEBRA EL FORO FRONTERIZO BINACIONAL MEXICANO-ESTADOUNIDENSE
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