La inteligencia policial y los paramilitares mexicanos fueron responsabilizados por Amnistía Internacional de utilizar frecuentemente la tortura, como un mecanismo para intimidar a los civiles.
Esta práctica es también muy utilizada contra líderes sociales y políticos, los cuales son tratados como presuntos delincuentes mientras se los investiga judicialmente.
Ante esta situación, Amnistía Internacional junto a organizaciones de derechos humanos de México presentaron al Presidente electo, Vicente Fox, 18 recomendaciones para que la ley contra la tortura sea modificada y pueda ser aplicada.
Estas propuestas de reforma se las presentó en el marco de la campaña mundial contra la tortura. Amnistía Internacional plantea que los detenidos sean entregados inmediatamente a un juez y que se anulen todas las declaraciones en donde se sospeche que hubo tortura. (Mx/LY/Oi/Dh-Ppr/mc)
