El Ministro Británico de Interior afirmó que se tomará el tiempo necesario para estudiar las alegaciones que le fueron presentadas, antes de tomar una decisión con respecto a la libertad de Augusto Pinochet.
Mientras familiares y allegados al exdictador confían en una decisión pronta y favorable, Jack Straw afirmaba que no sería un asunto de horas. «Nada de eso», agregó, «esto es un asunto muy serio». Sus colaboradores indicaron que consultarán punto por punto las alegaciones planteadas. Lo harán con Jonathan Sumption, Abogado de la Reina y prestigioso profesional que asesora al Ministro.
La duda es si en realidad existe alguna posibilidad de que el Ministro considere seriamente modificar su decisión inicial, o si en realidad intenta dar la impresión de que analizó todas las implicaciones del tema y que su decisión final será bien meditada. El escrito que presentaron Amnistía Internacional y otras organizaciones de Derechos Humanos tiene una amplia reflexión jurídica y procesal. En el escrito dicen a Straw: «Usted acept¢ que su funci¢n es casi judicial, una funci¢n en la que Usted est obligado a cumplir los principios de la justicia natural».
En el escrito, los organismos de Derechos Humanos tambi’n insisten al Ministro Brit nico que «el derecho a ser informados de los argumentos que apoyan la libertad de Pinochet, es una exigencia de justicia natural».
Esas organizaciones califican el procedimiento utilizado por Straw como contrario a la justicia natural. Le explican que «deniega una justa oportunidad de recurrir a las pruebas m’dicas, a aquellos a quienes invit¢ a que presentaran alegaciones.»
Mientras tanto, una funcionaria del Ministerio del Interior brit nico inform¢ que tanto Pinochet como el Gobierno espa_ol, ser n informados el d¡a anterior sobre el momento en que Straw haga poblica su decisi¢n. En el caso de ratificarse la negativa a la extradici¢n, habr¡a lugar para que el Gobierno espa_ol interpusiera un recurso ante el Alto Tribunal brit nico. Sin embargo, todo parece indicar que el Gobierno de Jos’ Mar¡a Aznar no piensa interferir de ningon modo la resoluci¢n que adopte el Ministro ingl’s de Interior.
Mientras tanto, en Chile, el Juez Juan Guzm n Tapia que investiga las 57 querellas presentadas contra Pinochet, orden¢ excavaciones en Iquique, en busca de cuerpos de detenidos-desaparecidos.
El Magistrado recibi¢ informes que revelan que en la mina de plata de Huantajaya fueron fusilados numerosos detenidos. Sus cuerpos habr¡an sido enterrados en los «piques» de mayor profundidad . El viernes pr¢ximo, el Juez se desplazar a la zona para supervisar los peritajes encomendados a seis mineros especializados. Tambi’n aprovechar para interrogar a varios testigos, quienes tendr¡an antecedentes sobre el paradero de detenidos-desaparecidos durante la dictadura del General Pinochet. (Cl/QR/Au/Pl-Dh/pt).
STRAW HACE ESPERAR A PINOCHET
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