Daniel Canales, uno de los trece exguardias salvadoreños que participaron en el asesinato de cuatro monjas estadounidenses en 1980, dijo que el crimen fue planificado con anterioridad por parte de sus superiores.
Según Canales, las religiosas debían ser asesinadas en 1979 en el norteño departamento de Chalatenango, pues los informes de inteligencia militar y de la Policía Nacional las señalaban como vinculadas a los grupos de izquierda.
El exguardia fue sentenciado en 1983 a 30 años de cárcel, pero recobró su libertad en 1998 por buena conducta y por haber aportado datos que ha permitido que el caso no quede en la impunidad.
Por la masacre de las religiosas Ita Ford, Maura Clarke, Dorothy Kazel y la seglar Jean Donovan son procesados actualmente en Estados Unidos los exgenerales salvadoreños Eugenio Vides Casanova y José Guillermo García. En en 1980 Vides era el jefe de la Guardia Nacional y García tenía el cargo de Ministro de Defensa. (Sv/LY/Mt/Vi-Pl/mc)
