Apelando a su condición de cristiano agregó: ôUna vez más, pedimos perdón por nuestras responsabilidades. Ofrecemos con humildad cristiana nuestro perdón a todos quienes alentaron, toleraron, desataron y profundizaron el mal de la violencia (…) con esa disposición de corazón extendemos nuestras manos para unirlas a las de tantos argentinos que como nosotros quieren caminar juntosö.
ôPara demostrarlo aquí están formados los Infantes con sus banderas que guardan los lauros de cien batallas. Aquí están también para dar testimonio de este espíritu del Arma, sus jefes, oficiales y suboficiales retirados, que guardan en su experiencia y en sus memorias las vivencias de cada época, ciñéndose en fraternidad y camarader¡a a quienes, con vocaci¢n de servicio, siguen las huellas que ellos marcaron en su entrega a la instituci¢n», remarc¢ el militar.
Este pedido de perd¢n se suma al efectuado d¡as atr s por la Curia argentina, cuando Monse_or Estanislao Karlic, Presidente del Episcopado, expresaba el arrepentimiento de la Iglesia por su participaci¢n en «la violencia guerrillera y la represi¢n ileg¡tima». Recordemos tambi’n que el s bado 9, el Cardenal Rosalio Castillo Lara, enviado del Papa, indic¢ que la Argentina no pod¡a «enfrentarse al nuevo milenio con ese c ncer pernicioso en sus tejidos sociales».
El Jefe militar se_al¢ que: «Tal vez sea una coincidencia que durante este fin de semana se realice el Encuentro Eucar¡stico Nacional Jubileo del A_o 2000. Como instituci¢n integrada en su mayor¡a por cat¢licos, que seguimos el camino por el que nos gu¡an nuestros pastores, nos acordamos ante el Padre de aquellos hechos dram ticos y crueles del pasado con esp¡ritu de reconciliaci¢n».
La «mea culpa» de Brinzoni se sum¢ a las disculpas efectuadas, en abril de 1995, por quien lo precediera en el cargo, el Teniente General Mart¡n Balza. Empero, las intenciones de Brinzoni tienen un objetivo concreto: la creaci¢n de una «mesa de di logo» al estilo chileno, a los efectos de sentar a militares y familiares de las v¡ctimas de la dictadura para concretar la «reconciliaci¢n nacional», que la instituci¢n militar tanto ansia.
Debemos tener en cuenta que la estrategia militar se produce en momentos un ex integrante de la fuerza, Jorge Olivera, se encuentra detenido en Italia acusado del secuestro de la joven Marie Anne Erize, hecho por el cual justicia francesa solicita la extradici¢n para su procesamiento.
M¢nica Escayola
Corresponsal Informativos.Net en Am’rica Latina


