Más de 200 campesinos pobres del noroeste de República Dominicana triunfaron en una lucha por tierras para ser trabajadas. El conflicto que llevaba 22 años, lo encabezaba un sacerdote Jesuita.
Se trata de los labriegos organizados en la Unión Campesina Autónoma de Dajabón. Esta es una ciudad fronteriza con Haití, ubicada a unos 400 kilómetros de Santo Domingo.
La lucha por miles de hectáreas de tierras del Estado comenzó en 1988, cuando los agricultores encabezados por el Sacerdote Regino Martínez ocuparon los terrenos para recuperarlos. Esas tierras estaban ocupadas por terratenientes.
Entre ocupaciones y promesas se mantuvieron por más de dos décadas, hasta que al entrar el nuevo milenio decidieron tomar las tierras otra vez con la advertencia de que solo salían muertos. Fue el propio Jefe de la Policía Nacional Dominicana, el Mayor General Pedro de Jesús Candelier, quien viajó desde la Capital hasta la ciudad fronteriza para negociar con los labriegos y con el Padre Regino.
Despu’s del encuentro con el alto Jefe policial, hubo otra reuni¢n con los involucrados de todas las instituciones que nunca hab¡an prestado la debida atenci¢n a los campesinos. El Gobierno se comprometi¢ a entregar las tierras que ahora las est n midiendo. El asentamiento agrario de unas tres mil tareas de tierra est programado para activarse las primeras semanas de este febrero.
Los campesinos de Repoblica Dominicana lograron adem s que las autoridades revisen los t¡tulos de propiedad de varios terratenientes, t¡tulos que los labriegos aseguran que son ilegales. Esos t¡tulos ser¡an fruto del tr fico de influencia pol¡tica y de sobornos a funcionarios gubernamentales y judiciales. (Do/QR/Po/Cs-Pl/pt).
UN SACERDOTE JESUITA Y UN GRUPO DE CAMPESINOS DOMINICANOS CONSIGUEN 3000 HECTAREAS DE TIERRA TRAS 22 AÑOS DE LUCHAS
208
