Sábado 20 de mayo. Eran las 18 y 45 en la ciudad de Montevideo. Desde la Plaza de los Desaparecidos, situada en Rivera y Jackson -a metros de la céntrica Avenida 18 de Julio- partiría la 5ta. Marcha Anual del Silencio.
La misma había sido convocada por la Asociación de Madres y Familiares de Detenidos Desaparecidos, la central sindical PIT/CNT (Plenario Intersindical de Trabajadores / Convención Nacional de Trabajadores), Amnistía Internacional, Servicio Paz y Justicia, Encuentro Progresista û Frente Amplio, Nuevo Espacio, la Federación de Estudiantes del Uruguay, El Galpón (grupo teatral), el Encuentro de Trabajadores Cristianos y el Sindicato de Trabajadores del Instituto Nacional del Menor, entre otros.
Acompañaron la Marcha Tabaré Vázquez, presidente del Encuentro Progresista, Mariano Arana, intendente electo por Montevideo, Felipe Michelini, diputado del Nuevo Espacio, su madre Elisa Dellepiane de Michelini, Rafael Michelini, conductor del Nuevo Espacio, Marcos Gutiérrez, hijo de H’ctor Guti’rrez Ruiz. L¡ber Seregni, ex presidente del Frente Amplio, salud¢ desde la vereda de su domicilio, a escasos metros de la Iglesia del Cord¢n. Asimismo asistieron representantes de organizaciones sociales, sindicales, pol¡ticas, religiosas y culturales.
Todos, al igual que en las anteriores oportunidades y sin banderas que los identificaran marcharon por la Avenida 18 de Julio reclamando por el paradero de los desaparecidos.
La consigna «¨D¢nde est n? ¥La verdad es posible y necesaria!», fue el lema bajo el cual marcharon.
Consultados por Informativos.Net, los familiares de los desaparecidos detallaron que la fecha de la convocatoria es en recordaci¢n a que el mismo s bado 20, se cumplieron 24 a_os de los secuestros, en Argentina, de los legisladores Zelmar Michelini y H’ctor Guti’rrez Ruiz. Sus cuerpos aparecieron acribillados junto a los de los uruguayos Rosario Barredo y William Whitelaw, dos d¡as despu’s.
M s de 75.000 uruguayos, encolumnados detr s de la bandera que portaba la consigna de la marcha, se desplazaron en un absoluto silencio. Los familiares de los desaparecidos portaban carteles con los rostros de sus familiares. Mar¡a Almeida de Quinteros (madre de Elena Quinteros, docente uruguaya secuestrada en los jardines de la embajada venezolana) a pesar de su quebrantada salud acompa_¢ la movilizaci¢n transportada en un tax¡metro Cooperativo.
A medida que la marcha se iba desplazando, lentamente, por la Avenida cientos de personas se sumaron a la movilizaci¢n.
Al arribar frente a la Universidad de la Repoblica la marcha se detuvo unos instantes. De la entrada principal de la Universidad pend¡a un cartel en el que figuraban los rostros de detenidos desaparecidos uruguayos con una consigna: «Si estoy en tu memoria soy parte la historia». Los estudiantes que hab¡an desplegado la pancarta se sumaron a la movilizaci¢n portando un lienzo blanco de 150 metros de largo.
Cerrando la marcha que se extend¡a por m s de once calles, una flota de taxistas escolt¢ a los manifestantes.
Varios hechos a destacar: el absoluto respeto de los automovilistas que debieron aguardar el paso de la marea humana; las onicas banderas que ondearon fueron las de la insignia patria uruguaya y el comportamiento de todos los periodistas que durante el trayecto se abstuvieron de realizar entrevistas respetando la consigna de silencio.
El silencio s¢lo se quebr¢ cuando a pocos metros de la Plaza Libertad, lugar donde finalizar¡a la marcha, por los parlantes se comenzaron a nombrar a cada uno de los 164 uruguayos ausentes. Una un nime respuesta parti¢ de los asistentes: «presente».
Ya en la Plaza Libertad se anunciaba por meg fonos que se estaban registrando escenas de la marcha para el documental, «La Persistencia de la Memoria».
El acto culmin¢ cuando m s de 75.000 personas entonaron las estrofas del Himno Nacional.
Toda la emoci¢n contenida, durante la movilizaci¢n, brot¢ al un¡sono «¥Tiranos temblad!» fue el pasaje de la canci¢n patria que con mayor ‘nfasis se oy¢ en la lluviosa noche montevideana.
Luego la tela de 150 metros fue depositada sobre la 18 de Julio. Los organizadores solicitaron a los presentes que en ella estamparan sus sentimientos a modo de «Un gesto de creaci¢n colectiva que refleje la lucha». El lienzo comenz¢ a llenarse de sensaciones colectivas que reflejaban una mezcla de rabia y angustia.
Pod¡a leerse en ‘l «¨D¢nde est n? En nuestra memoria, en nuestra exigencia», «¥No olvidamos!», «¥Compa_eros desaparecidos, los sostenemos en nuestros reclamos!», «¥No dejemos de luchar por nuestra dignidad!».
Concluida la concentraci¢n, Informativos.Net entrevist¢ a uno de los tantos asistentes, Roberto trabajador del transporte se_al¢ el porqu’ de su presencia. «Para nosotros, yo soy parte de un pueblo y de una clase trabajadora que ha luchado por sus derechos, ha luchado por la justicia por la democracia, por la paz y, toda esa lucha ha dejado huellas ha dejado heridas, ha dejados muertos, presos, torturados y desaparecidos. Mientras no se complete la resoluci¢n de lograr que se sepa qu’ pas¢ con todos esos trabajadores y luchadores que pagaron con su vida y con su desaparici¢n el precio de la lucha del pueblo uruguayo, no va poder haber paz. M s all de sus familiares, todos seguimos record ndolos y pidiendo que puedan descansar en paz, no s¢lo los familiares sino esos hombres y esas mujeres que lo dieron todo por los dem s, a trav’s del esclarecimiento de lo que pas¢ con ellos».
Otro de los entrevistados fue el productor del documental «La Persistencia de la Memoria», Nelson Stratta.
«El documental comenz¢ a ser producido hace aproximadamente un a_o. Es un gui¢n muy original del director Javier Zeballos, que esta por ah¡ todav¡a trabajando». El joven productor detall¢ la tem tica que aborda el cortometraje que es avalado por los familiares de los desaparecidos.
«El cortometraje (…) lo que plantea es lo absurdo. Es decir, la situaci¢n que este tema no est’ resuelto, de que vivamos en una sociedad que est mirando al pr¢ximo milenio habi’ndonos olvidado de resolver un tema muy importante. Lo que, pr cticamente, plantea este cortometraje, que es muy corto son diez minutos, es una situaci¢n absolutamente rid¡cula y absolutamente posible, en el d¡a de hoy, si bien ficci¢n, 30 a_os despu’s de que ocurrieran los hechos dos personas se encuentran: ‘Yo te conozco, vos me conoces, vos qui’n sos, yo te conozco’. Torturador y torturado que se reencuentran por la calle».
Stratta finaliz¢ agregando que: «El mensaje que llevar¡a este producto es, precisamente, un mensaje muy importante que, todav¡a no est resuelto en muchos de nuestros pa¡ses algo que se relaciona con el tema de la impunidad y de la no resoluci¢n de este problema que to est s viendo en esta manifestaci¢n d¢nde vemos 50, 60 mil personas que est n reclamando por una soluci¢n».
Vale recordar al poeta uruguayo Mario Benedetti.
«(…) el d¡a o la noche en que el olvido estalle salte en pedazos o crepite, los recuerdos atroces y los de maravilla quebraran los barrotes de fuego arrastrar n por fin la verdad por el mundo y esa verdad ser que no hay olvido».
La Marcha fue el reflejo de ese poema, no hay Olvido.
Alberto Bastia
Jefe Corresponsal¡as Informativos.Net en Am’rica Latina
