Al tiempo llamó a cuidar la casa «no sólo porque es de todos; porque ahora, cualquier puede ser responsable de ella y nunca debe olvidarse que esta casa nuestra, esta patria, México, no sólo tiene una gran historia sino promete un gran futuroö.
El eje de su alocución giró en torno a la recapitulación de su gestión gubernamental durante el ejercicio de su mandato. En tal sentido, reflexionó sobre la marcha del país y sobre los retos que afronta la nación.
En un tramo de su alocución y en referencia a la investidura presidencial remarcó que ella jamás lo había ôhecho olvidar que la porta temporalmente, un ser humano más y que se trata de un poder acotado por la Ley y por otros poderes asimismo representativosö. En virtud de ello ûseñaló- ôantes que nada me propuse ejercer una Presidencia democrática y republicana, rigurosamente atenida a lo que establecen la Constitución y las leyes. Por obligación y convicción he sido respetuoso de la división de poderes y de nuestro federalismo».
Refiri’ndose a la caracter¡sticas de su gesti¢n afirm¢ que: «Desde el primer d¡a de mi mandato, renunci’ a utilizar todo poder extraconstitucional antes asociado con la Presidencia. He gobernado consciente de que a lo largo de nuestra historia el patrimonialismo -esa idea terriblemente equ¡voca de que la investidura del cargo y hasta los bienes de la naci¢n son patrimonio de quien gobierna-, ha sido causa de graves desviaciones y abusos. Asum¡ la Presidencia con la convicci¢n de que es un factor primordial para unir siempre a los mexicanos, nunca para dividirnos».
«He actuado bajo el principio de que en el ejercicio de su funci¢n, el Presidente de la Repoblica no tiene y no reconoce amigos ni familiares. Estos pertenecen al mbito de las relaciones personales y afectivas que de ningon modo debe vincularse con el ejercicio del mandato presidencial», asever¢ Zedillo.
«En todo momento he procurado hablar con la verdad a la gente. Apoyado en la verdad, he tratado de exponer con franqueza pero sin exageraci¢n los problemas del pa¡s. Creo que el gobernante no debe lamentarse nunca por la complejidad de los problemas que afronta y puedo afirmar, con toda honestidad, que el privilegio de ser presidente de los mexicanos compensa con mucho cualquier esfuerzo y cualquier aflicci¢n causados por el cumplimiento de esa responsabilidad» afirm¢ en un tramo de su intervenci¢n.
Posteriormente, asever¢ que hab¡a disfrutado «llevar la investidura presidencial con sobriedad y cuidando su dignidad, pues representa el Poder Ejecutivo de todos los mexicanos».
Zedillo remarc¢ que el sistema democr tico es el onico que garantiza la libertad de pensar, creer y opinar, de organizarse, participar, disentir, criticar y escoger. Destac¢ que el arribo pleno a la democracia era un triunfo de la pol¡tica, empero, se_al¢ que ello representaba un compromiso enorme para aquellos que creen y participan en ella. En tal sentido, confi¢ en que la democracia servir para que el futuro gobierno no deje de cumplir, las tareas que el pueblo le confiri¢.
Otra parte, destac¢ los avances en materia pol¡tica, social y econ¢mica. En referencia al primer aspecto destac¢ la reforma electoral que impuls¢ su administraci¢n, se_al¢ que con ella se establecieron principios b sicos y mecanismos claros para el financiamiento de la campa_as electorales y los partidos pol¡ticos. Asimismo, puso de relieve la autonom¡a otorgada al Instituto Federal Electoral y la elecci¢n del Jefe de Gobierno del Distrito Federal.
«Los mexicanos votaron con libertad y en secreto -se_al¢- cada voto cont¢ y como en toda democracia, la mayor¡a decidi¢», puntualiz¢ cuando hizo menci¢n a las pasadas elecciones del 2 de julio. Agreg¢ que «sin menoscabo de la satisfacci¢n de quienes en esta elecci¢n resultaron ganadores y sin ignorar la tristeza y la pesadumbre de quienes resultaron derrotados, creo que todos, absolutamente todos, debemos asumir un hecho: M’xico ha completado su camino hacia la democracia».
En el tramo en que se refiri¢ a la pol¡tica econ¢mica se_al¢ que el desafi¢ de su gesti¢n hab¡a sido el hacer frente a una de las crisis m s agudas del pa¡s. Detall¢ los problemas relacionados al d’ficit fiscal, la acumulaci¢n de deudas (con vencimiento casi inmediato por m s de 41 mil millones de d¢lares) y las fugas de capitales generadas a lo largo de 1994. Tambi’n, mencion¢ la crisis de 1995 que signific¢ a M’xico una ca¡da del 6,2% en el Producto Interno Bruto (PIB) una inflaci¢n de 52% y una tasa de desempleo del 7,6% en ese mismo a_o.
Para afrontar la crisis -remarc¢ Zedillo- «no dud’ en tomar las medidas necesarias (…) y lo hice convencido de que sin esas medidas, el costo social de la crisis habr¡a sido mucho m s alto». Seguidamente destac¢ que gracias a tales medidas, desde 1996, la econom¡a mexicana ven¡a creciendo.
Los logros en materia econ¢mica que obtuvo su administraci¢n, fueron puntualizados por Zedillo. Entre ellos una tasa de crecimiento del PBI superior al 5%, asimismo la inflaci¢n no super¢ el 10%.
El Mandatario se_al¢ que la econom¡a de su pa¡s, no tendr¡a sobresaltos ni retrocesos a partir del cambio de Gobierno. Agreg¢ que los ciudadanos pod¡an tener la plana seguridad de que la naci¢n era m s fuerte, respetada y que ella se hab¡a convertido en una aut’ntica potencia exportadora, dado que sus productos hab¡an sido colocados en el exterior por un valor que ascend¡a a los 160 mil millones de d¢lares.
Ya haciendo menci¢n a la pol¡tica social detall¢ que se hab¡a alcanzado el mayor gasto -en esa materia- en la historia de M’xico.
«Para hacer m s eficaz la pol¡tica social, se han descentralizado como nunca antes facultades y recursos a los gobiernos estatales y municipales. Por cada peso que hoy gasta la administraci¢n poblica centralizada, los estados y municipios est n gastando uno y medio, mientras que en 1994 gastaban menos de uno», destac¢. En materia educativa detall¢ que la matricula de escolarizaci¢n era del 90% en las instituciones poblicas.
Uno de los ejes en lo que expres¢ no sentirse totalmente satisfecho fue el de la seguridad poblica, en tal sentidon se_al¢ que aon se deb¡a recorrer un largo trecho en esa direcci¢n.
«Nunca estuvimos con los brazos cruzados», dado que se logr¢ establecer las bases de un Sistema Nacional de Seguridad Poblica.
En los tramos finales afirm¢ que ser¡a felizmente «un ex Presidente que deber trabajar para apoyar el sustento de su familia».
M¢nica Escayola
Corresponsal Informativos.Net en Am’rica Latina
