México, D.F., 20 de marzo de 2001.
Subcomandante Marcos:
He escuchado atento y con interés cada uno de los mensajes que has dado y ayer me sorprendió tu anuncio de regresar el próximo viernes a Chiapas junto con la comandancia zapatista, sin que se haya dado un acercamiento más concreto con la Comisión de Concordia y Pacificación (COCOPA) y con el Congreso.
Hoy mismo he hecho un llamado respetuoso a los legisladores solicitando que se dé el encuentro con ustedes.
De mi parte, te reitero mi voluntad de encontrarme contigo sin condición alguna para que platiquemos el próximo viernes antes de tu regreso.
Dialoguemos con apertura y compromiso en el entendido de que tanto tú como yo queremos la paz, una paz justa y duradera, con reconocimiento para nuestros hermanos y hermanas indígenas, con leyes que los respeten y los protejan, con oportunidades de desarrollo para cada uno de ellos.
Marcos, ni tú ni yo queremos que los indígenas de nuestro país continúen en la marginación, en la pobreza extrema, en la exclusi¢n y el olvido.
No permitamos que sombras de hermetismo e inflexibilidad eclipsen el deseo de paz de todos los mexicanos.
Marcos, este es otro tiempo. Es tiempo de di logo, tiempo de disposici¢n para llegar a acuerdos, es la hora de hacer valer tu lucha de a_os y la lucha de cada mexicano desde su propia trinchera.
Marcos, tienes mi palabra. Pero to, tienes la palabra. Mi disposici¢n es total. Las condiciones que has puesto y que ata_en al Ejecutivo se han ido cumpliendo.
Te mando un saludo en espera de que podamos responder con verdad y con hechos.
Vicente Fox Quesada
Presidente Constitucional de los Estados Unidos Mexicanos
