Uno de los más populares participantes del encuentro fue el Presidente del Partido de los Trabajadores (PT) Luís Inácio ôLulaö da Silva.
Ante unas 2000 personas Lula, afirmó que hablar del continente latinoamericano era un motivo de ôorgullo para quien no siente verg³enza de asumir que pertenece al Tercer Mundo, que pertenece a los países pobresö. El político brasileño recordó que América Latina dio al mundo hombres como ôSimón Bolívar, Betinho, Salvador Allende, Pablo Nerudaö, entre otros.
En otro tramo recordó su infancia pobre junto a una madre analfabeta y 12 hermanos y contó a los allí presentes que uno de sus sueños había sido convertirse en economista de oposición, empero, el destino determinó otro caso y relató que se gradúo como tornero mecánico.
Poco después, de manera categórica, aseveró que hay que las calificaciones peyorativas, en alusión a que desde diferentes sectores han instalado la imagen de que el Foro social Mundial (FSM) era un encuentro de tintes políticas
«Precisamos acabar con la verg_enza de hacer pol¡tica, precisamos hacer una pol¡tica correcta» se_al¢ Lula y ejemplific¢ ello con el trabajo que desempe_an las organizaciones no gubernamentales que al retirar a los chicos de las calles, hacen pr ctica de la pol¡tica.
«Aunque no nos conozcamos, estamos aqu¡ por el mismo motivo que nos movi¢ hacia las revoluciones francesa, mexicana y nicarag_ense y que se traduce no con la conciencia, pero s¡ con el coraz¢n. Es ‘l el que nos dice que no podemos aceptar que media docena de pa¡ses dominen la econom¡a mundial, porque no es humano, ni cristiano, convivir con miles de personas pasando hambre», afirm¢.
Sostuvo que uno de los errores de la izquierda hab¡a sido responder a los medios de comunicaci¢n las preguntas que se planteaban en torno a la deuda externa de los pa¡ses tercermundistas, en esa direcci¢n agreg¢: » Lo que queremos es acabar con el hambre y el desempleo y por eso, defendemos que la deuda externa no sea paga».
A continuaci¢n transcribimos la declaraci¢n de lo Gobernadores:
En la escena de adversidades impuestas por el neoliberalismo vigente en nuestro pa¡s, es necesario fortalecer y ampliar las acciones de resistencia y de contraposici¢n a este modelo. Por esto, nosotros, gobernadores de estados brasile_os que subscribimos abajo, reafirmamos a los participantes del Foro Social Mundial, que creen que un nuevo mundo es posible, nuestro compromiso con la participaci¢n popular, el desarrollo centrado en la inclusi¢n social, la creaci¢n de empleos y distribuci¢n de renta, la preservaci¢n de la vida y del medio ambiente y la lucha por la inserci¢n soberana en las relaciones internacionales.
Cada vez m s, el neoliberalismo ha impuesto el fin del poder de los Estados-Naciones que ejerzan pol¡ticas locales de desarrollo. El flujo de capitales financieros internacionales impone al mundo la l¢gica de la exclusi¢n, condenando naciones y personas a la miseria. Es necesario organizar todos a aquellos que rechazan la sumisi¢n para garantizar que la relaci¢n de nuestros gobiernos con el gran capital internacional y con otros pa¡ses sea orientada, prioritariamente, por los intereses y por la atenci¢n a las necesidades de los trabajadores.
Defendemos que la democracia representativa debe ser contemplada con la democracia participativa. La poblaci¢n no puede ser mera espectadora del proceso pol¡tico y debe, permanentemente, actuar como protagonista, discutiendo y deliberando sobre las acciones del Estado, a trav’s de instrumentos efectivos de participaci¢n popular. Este es el camino para la construcci¢n de la ciudadan¡a y la afirmaci¢n permanente de una nueva ‘tica en la vida poblica.
La marca m s profunda del neoliberalismo es la exclusi¢n. Actuar, siendo gobernante y militante social, en el enfrentamiento a sus efectos es una importante tarea que debe ser implementada con acciones que garanticen la inserci¢n social de las capas populares hoy excluidas.
Crear empleos y distribuir mejor la renta en nuestro pa¡s orienta nuestras acciones tanto en la busca de la inclusi¢n social y econ¢mica como tambi’n en la construcci¢n de una sociedad justa e igualitaria, envuelta en una cultura de paz.
Acceso a la educaci¢n, salud y vivienda son derechos del ciudadano y no concepciones del poder poblico. El fortalecimiento de los servicios poblicos esenciales garantiza la igualdad de acceso y oportunidad, lo que viabiliza el ejercicio de la ciudadan¡a.
El agotamiento de recursos es otra marca perversa del neoliberalismo. El modelo de desarrollo que queremos debe ser econ¢micamente viable, socialmente justo y ecol¢gicamente sustentable. Preservar el medio ambiente representa la solidaridad con la vida y crea la garant¡a para la supervivencia de las generaciones futuras.
Reafirmamos nuestro compromiso con la idea de que un nuevo mundo es posible. Queremos juntamente con los hombres y mujeres de este pa¡s construir, colectivamente un nuevo Brasil que sea referencia internacional de democracia, justicia y distribuci¢n de renta.
Foro Social Mundial, 30 de enero de 2001.
