Las transacciones, que tienen como propósito aplacar la carga financiera que arrastra el país cuya economía entró en 1998 en una espiral recesiva, incluiría la emisión de bonos que tendría la garantía de los organismos multilaterales de crédito y la recaudación tributaria doméstica. Emisión que se completaría con un canje de títulos de la deuda externa ûen manos de diversas entidades bancarias- por pagarés, añadió la fuente.
Al tiempo, precisó que la operación no sería de magnitud, destacando que sólo valdría la pena si la rebaja de los intereses anuales que devenga la deuda orillara los 2000 ó 3000 millones de dólares.
Aunque el anónimo funcionario no dio pistas acerca del monto del canje que maneja el Ejecutivo, analistas económicos estiman que el rescate rondaría los 20 mil millones de dólares.
Por su parte, en la misma jornada, pero desde Washington, el Secretario de Finanzas y número dos del Ministerio de Economía, Daniel Marx, en declaraciones a la prensa, señalaba que había mantenido encuentros con representantes del Tesoro estadounidense, del Banco Mundial y del Banco Interamericano de Desarrollo. En esas reuniones, la discusi¢n gir¢ en torno a la obtenci¢n de recursos adicionales para concretar las operaciones de canje, montos que se adicionar¡an a los 3 mil millones que desembolsar¡a el Fondo Monetario Internacional comprometidos en la Carta de Intenci¢n rubricada el pasado 7 de setiembre.
Con una deuda externa que alcanza -segon los datos oficiales- el Estado argentino deber abonar -en 2001- unos 11 mil millones de d¢lares en concepto de intereses, lo que representa casi el 22% de su Presupuesto Nacional.
En la Ley de Leyes del a_o venidero, el Gobierno estima que se ahorrar unos 2 mil 700 millones de d¢lares en ese rubro.
En el mercado local, la administraci¢n radical frepasista aspira a garantizar el pago de los intereses de los t¡tulos de la deuda con los recursos que recaude, empero para asegurarle a los inversores que eso se plasme precisa que el Parlamento Nacional apruebe esa peculiaridad.
Modalidad que, de momento le fue negada por los legisladores, sin distingos de bander¡as pol¡ticas.
Apelando a la memoria, recordemos que la Alianza -coalici¢n gubernativa- controla la C mara Baja, mientras que la oposici¢n peronista domina, con mayor¡a absoluta, el Senado.
Sin embargo, el Ejecutivo contraatacar a partir del 10 de diciembre pr¢ximo, fecha en que asumir n los parlamentarios electos en los comicios legislativos del 14 de octubre venidero. En esa contienda, se renovar la mitad de los 257 esca_os de la C mara de Diputados y la totalidad de las 72 bancas de la de Senadores.
Aunque los recientes sondeos pronostican una derrota de la coalici¢n, el Gobierno conf¡a -como corresponde- que se alzar con la victoria. Con lo cual, la nueva correlaci¢n de fuerzas le brindar¡a el respaldo que no obtuvo semanas atr s.
