E Jefe de Estado pronunció en la ocasión un discurso en el cual puso de relieve la importancia de la creación del Instituto Nacional de las Mujeres, organismo que ôtendrá el enorme reto de caminar junto con las mujeres de este país en la consolidación de un México sin discriminaciones, un México en el cual las diferencias de cualquier tipo no sean motivo ni de violencia ni de exclusiónö, indicó.
ôEl Instituto Nacional de las Mujeres responde a una demanda ciudadana y a un acuerdo de consenso dentro del Congreso de la Unión, ya que refleja una preocupación social, antigua y extendida. Es también un instrumento que ha creado nuestra sociedad para combatir la marginación de más de la mitad de la población del paísö, señaló Fox.
Posteriormente, precisó que el nuevo organismo ôserá un instrumento determinante para promover un cambio cultural que garantice los derechos de las mujeres y permita que la sociedad mexicana tome cabal conciencia del respeto y equidad que todas ellas merecen». Y a_adi¢ que con el «Instituto se lograr un mayor apoyo de la sociedad y del Gobierno para alcanzar nuevas y m s significativas metas en el desarrollo de las mujeres en M’xico».
En otro pasaje de su alocuci¢n asever¢ que en el nuevo siglo aon persisten «prejuicios que combatir, muchas deudas que saldar e injusticias que corregir». Asimismo, recalc¢ que la equidad por la que claman las mujeres, no es otra que la que «merece todo ser humano».
Destac¢ que el siglo XX caracteriz¢ por la creciente participaci¢n de la mujer en los diferentes espacios de la sociedad, a tal punto, se_al¢ Fox, «que sin ella no podr¡amos comprender muchas de las grandes transformaciones de nuestros tiempos. La mayor inclusi¢n de las mujeres en la pol¡tica, la econom¡a, la ciencia, el Gobierno, la pol¡tica y otros campos ha cambiado la ra¡z, la vida de la humanidad».
El Mandatario, asever¢ que en la actualidad las mujeres «constituyen un nuevo actor pol¡tico indispensable, de extraordinario significado», puesto que se encuentran en «condiciones de incidir no s¢lo en el rumbo de una elecci¢n, sino en el rumbo total (del) pa¡s.
«Una muestra del reconocimiento de mi Gobierno a esa participaci¢n, a la capacidad y entrega de las mujeres, a la causa de M’xico, es la incorporaci¢n de algunas de ellas en mi Gabinete m s cercano: Josefina V zquez Mota, en la Secretar¡a de Desarrollo Social; Mar¡a Teresa Herrera, en la Secretar¡a de la Reforma Agraria; Leticia Navarro, en la Secretar¡a de Turismo.
A ellas se suman much¡simas otras colaboradoras de primera l¡nea, como Martha Sahagon, Ana Teresa Aranda, como X¢chitl G lvez, titular de la Oficina de Representaci¢n para el Desarrollo de los Pueblos Ind¡genas; Mari Claire Acosta, Embajadora Especial para los Derechos Humanos y la Democracia; Sari Bermodez, en el Consejo Nacional para la Cultura y las Artes; Laura Carrera, coordinadora de Atenci¢n Ciudadana de la Presidencia; Laura Vald’s, al frente de la Loter¡a Nacional; Mar¡a Eugenia Bracho, procuradora Federal del Consumidor; Evelin Rodr¡guez, tesorera de la Naci¢n, entre otras», detall¢.
M s adelante expres¢ que uno de los mejores homenajes que se puede hacer a las mujeres es el «reconocimiento pleno de sus derechos y capacidades, el destierro de la violencia dentro y fuera de la familia y la inclusi¢n de la perspectiva de g’nero en todos los mbitos de la sociedad».
«El avance de las mujeres no ha sido gratuito ni ha estado exento de dificultades, como tampoco se ha dado de manera uniforme en todo el pa¡s. Esto se ha logrado gracias a moltiples esfuerzos individuales y de diversos organismos que han luchado para superar una cultura que en sus expresiones m s conservadores inhibe -cuando no, combate y discrimina- el desarrollo de las mujeres» destac¢ el titular del Ejecutivo Federal.
La «inaplazable labor del Instituto de la Mujer (…) es crear las condiciones para que la participaci¢n de las mujeres, en todos los mbitos, responda a criterios de equidad; para que, desde que nacen, su desarrollo se d’ en condiciones de igualdad de oportunidades, sin importar la regi¢n del pa¡s donde se encuentren, el nivel social al que pertenezcan o su origen ‘tnico» extern¢.
Fox, manifest¢ que la situaci¢n de las mujeres se transformara en el «term¢metro» que permitir medir «el grado de progreso del pa¡s, el estado de (la) democracia y de la justicia, (y el ) avance de la cultura nacional». Puesto que del desarrollo de la poblaci¢n femenina depende en buena medida «la salud de (los) ni_os y ni_as, el incremento en los niveles de educaci¢n de toda la sociedad, la mayor productividad de la econom¡a; depende la consolidaci¢n de la familia, depende la posibilidad de formar ciudadanos respetuosos de los otros ciudadanos y de las leyes», indic¢.
En la fase final de su alocuci¢n afirm¢ que uno de los retos del nuevo siglo representa un imperativo moral y pol¡tico y esto es: incluir en la Declaraci¢n de los Derechos del Hombre «los derechos de la mujer y de todos y todas los excluidos».
«Al leer esa declaraci¢n, no m s pero tampoco menos, como una reivindicaci¢n de todos los derechos humanos para todas y para todos; s¢lo entonces podremos decir que esa declaraci¢n hist¢rica para la humanidad, es al fin plenamente vigente», concluy¢ el Presidente.
