En ese sentido, argumentó ese instituto político que las conversaciones «constituyen amenazas al futuro de las pequeñas y medianas empresas de la región».
Asimismo, rechazaron la aplicación del Plan Colombia antidrogas y la instalación de bases militares estadounidenses en la región, cuyo propósito seria apoyar las acciones contra el narcotráfico y los cultivos ilícitos.
Marín remarcó que el Grupo de Río,»parece haber perdido su rumbo» debido «a su alejamiento de las verdaderas necesidades, angustias económicas y sociales que están sufriendo (los habitantes de la región)».
«Existe el grave riesgo de que se convierta en un ritual más de cumbres presidenciales llenas de retórica, protocolo y publicidad, a las que los pueblos asisten con indiferencia y hastío», dado que no demuestran preocupación por sus problemas sociales, aseveró la dirigente comunista.
Asimismo, aseveró que la reunión «no tendría razón de ser si sólo se remite a dar la posibilidad de un desahogo a algunos de los mandatarios en dificultades y se ignoran las demandas de los pueblos».
